Anoche me fumé un porro con los amigos y llegué tarde a casa, trastabillé en la entrada y golpeé la mesa del portico. Desperté a Jorge y, la señora Molinares, alcanzó a encender la bombilla en señal de disgusto, esa, la que vive en la casa vecina. Pero esto no es historia. Estudié en un colegio católico e hice el bachiller en otro de igual calaña y nombre, San Agustin, en esos años visité el hospital poco o nada, que iba de visita o por alguna vacuna natural, un resfrío o unas paperas y mis hazañas en los libros de anotaciones no pasaron de ser lo normal de un joven superando las incongruencias de la adolescencia. Eso tampoco es historia. Me gradué como agrónomo, conseguí un trabajo de capataz en una finca y con ello crié tres hijos que van a la escuela y apuntan hacía la normalidad pero eso tampoco es historia. Pienso que las torres gemelas fueron derribadas, no por esos aviones y el colapso de su peso sobre sí mismo, sino por bombas colocadas en sus bases, creo en el terraplanismo y en la inexistencia de los viajes espaciales y los mil engaños que la nasa nos muestra en video. Pero eso tampoco es historia. La historia no es una realidad ni una falsedad, la historia es un promedio de lo que se acepta y la repetición consensuada de un hecho. Alemania perdió las dos guerras mundiales; dos aviones Boeing chocaron contra las torres gemelas; la tierra es redonda. Esos promedios son los que enseñan y son los que aparecen en los libros de historia. De nada sirve que les cuente lo que hacía mientras esos aviones chocaban esas torres porque esa historia no aparecerá jamás en los libros de historia, así que la historia son las cosas relevantes a una nación o a un pueblo o a un país; pero a nadie le importa lo que le ocurrió a Tangamandapio o Claveles de los Ríos la semana pasada. La historia se plaga de lo que se traduce en cambios o mutaciones y que, en apariencia, afecte a una amplia población. La verdad es que me da lo mismo si la tierra es plana o curva porque igual debo trabajarla para vivir y no hubo implicaciones de esos choques a las torres en mi vida. Vi la noticia en televisión y seguí en mi tarea como si nada. Mi perro es un buen ejemplo de historia, pero no tiene una historia para la historia. Se levanta muy temprano y espera a que le abra la puerta para ir al patio, menea la cola y deja pelos por todos lados. Mi mujer le abre y sale ella también, se juaga la boca y hace el desayuno mientras yo me ducho para irme al trabajo. A eso le llaman historia cotidiana y no tiene ningún valor intrínseco para la historia. A mis estados personales y a mis idas al médico y mis enfermedades como las de mis parientes, le llaman historia médica y tampoco tiene relevancia para la historia, a menos que en ella esté escondida una bipolaridad o una esquizofrenia que un día me lleve a matar unos cuantos seres humanos, no puede superarse a la historia en masacres y en asesinatos y muertes vitales a la historia: Hitler, Francisco Fernando, Gaitán, Luis XVI, Nerón, Calígula... o en hechos que, tarde o temprano sean apreciados por los pobladores de la tierra: Kung Fu Tze, Mao, Lenin, Engels, Darwin, Mendel, Jesús... Verdad o mentira la idealización de esos nombres ha hecho la historia ¿A quién le importa la vida y obra de Bertulfo Lamprea o las innominables aventuras de Fito Artunduaga Serna? La historia oficial la escriben los poderosos y borran con la mano los errores y usan corrector sobre sus pasos falsos. Historia de verdad es la que se vuelve mojón de otra y las historias personales, son eso, personales, nadie publicará un libro de historia personal a menos que crea que esa historia es sinigual o que le abrase un deseo inmenso de contar tonterías que no valen la pena ni para una familia de un estado o de una tribu. Toda biografía es arrogancia, pedancia, egocentrismo ¿A quién le puede interesar más que a quien la escribe? Ahh eso sí, si es de uno de esos que mencioné, tiene relevancia cómo Newton calculó la gravedad ayudado por una manzana o cómo Fleming en un descuido y Kekulé en un sueño ayudaron al mundo con una historia y algunas de ellas se convierten en anécdotas que compiten por salir a la luz y en ser contadas por profesores caducos que quieren mostrar ejemplos de superación. ¿Me va a contar una historia? ¿De cuáles? Personalmente no me interesa ninguna.
lunes, 19 de octubre de 2020
domingo, 30 de agosto de 2020
El patio de mi casa
Hace cinco meses empezó la pandemia y llevo encerrado cinco meses. Los gobernantes de turno aseguran que lo mejor para evitar el contagio es permanecer aislado, trabajo desde casa, comunicación por redes, aunque nos dieron unos turnos para salir a comprar comida y a hacernos pruebas o exámenes, yo no he salido desde la prohibición. Me siento cómodo dando asesorías desde mi casa y cobrando el sueldo que me envía el gobierno por ellas. A algunas personas les ayudo con sus conexiones de PC, pero aprendí a hacerlo por el escritorio remoto de Anydesk o el Chrome Remote Desktop. Le pido al cliente que me dé entrada a su PC, bajo los programas necesarios, lo reinstalo, le envío los programas que me pida por "we transfer" y le cobro el "domicilio" y con una transferencia bancaria estamos a mano. El dinero pues, no es lo que me hace falta. La canasta básica la pido al supermercado y la pago con tarjeta. Los domicilios igual y como hubo una prohibición de terceros para entrar al edificio, los mismos porteros suben el paquete y ni siquiera tengo que verlos, les pido que dejen el envío junto a la puerta y cuando presiento que se han ido, abro y lo tomo. La gente en sí nunca me gustó, pero no padezco un trastorno de ansiedad social, ni me importa mucho la gente a decir verdad; tampoco tengo problemas con mi espacio si alguien quiere subir a mi casa, pero no es que me importe mucho invitar a alguien o esté especialmente interesado en que suban. La paranoia general juega a mi favor porque la gente no quiere arriesgarse a venir hasta tan lejos y prefieren no hacerlo. Hablo regularmente con muchos amigos y como tengo una buena conexión en casa, cuenta de canales, internet y Netflix, no me es muy complejo conectarme con algún amigo desde cualquier parte del mundo y tomarme unas copas con él desde la comodidad de mi silla, al frente de un par de cámaras por vía google meet u Open Broadcaster y hasta por streamyard ─sólo para que la imagen no sea monótona─ enciendo un micrófono de araña y cada uno escoge una selección de buena música de Youtube o de los archivos personales que podemos ir poniendo entre trago y trago y cada uno a su vez, propone sus gustos. Los servicios se pagan por red, al igual que el teléfono o el gas por lo que no me he visto en la necesidad de salir y les confieso que ahora que el gobierno ha aflojado su apriete y piden a la gente que salga, que ya estamos libres de la peste, que la vacuna fue todo un éxito, que ya no se necesita el distanciamiento social, que los tapabocas y las mil lavadas de mano ya no son necesarias y que toda esa infraestructura de láminas y vidrios y lavamanos y dispensadores de gel y tapetes que se montaron para enfrentar la crisis de contagios ya son innecesarias, ruego porque surja un nuevo brote o una nueva enfermedad que nos obligue a permanecer en este statu quo al que me he acostumbrado y el que ahora me siento imposibilitado de dejar. La ropa no es muy necesaria y me baño cuando lo siento imprescindible, pero eso de "baño diario" se acabó hace meses y aunque a veces me apesto a mí mismo, me basta con el baño y no uso desodorante o maquillaje, la barba no me estorba y si alguien en el trabajo dice algo, me pongo el tapabocas y se acabó y, a veces, hasta les digo que tuve un problema con la cámara y sólo pongo una foto en las reuniones, basta con que me escuchen y con que yo lo haga y, a veces, hasta aprovecho ese tiempo para hacerme un sándwich o una buena taza de café, de las que tomo hasta 20 en el día, sin dejar de escucharlos. No, no es eso, ¿ustedes creen que temo contagiarme? No, es definitivo, es sólo que pienso que la vida es demasiado activa afuera y en verdad, la gente me cansa. Aquí me basta espichar un botón y me libro de ellos, en la calle no he podido lograr tal maravilla. Veo una bicicleta y pienso en arcaísmos, la telepresencia lo es todo: una reunión, un viaje interactivo al museo Louvre o al Centro Pompidou o un viaje de placer desde las cámaras de Google Earth al más cálido desierto o las aguas del mar Muerto, para vivir el viaje basta con lo emuladores de cada vehículo a los que puedo acceder por red; un ensayo musical o de actuación de teatro o de coplas pastusas por streaming; rendición de cuentas; clase virtual de dos vías y, para rematar, transmisiones en vivo para el solaz y esparcimiento. Contesto un mensaje si vale la pena o si quiero hacerlo o lo puedo dejar para mañana o para la otra semana y no tengo más problema que el entretenerme o educarme y la red me basta para ello. El único problema que realmente he tenido fue la vez que la red no me subió al computador. Perdí media hora probando todas las soluciones posibles, pero no porque la red misma me hiciera falta, desde mi celular de alta gama puedo hacer las conexiones o desde la tablet o el portátil, pero no me gusta que aparezcan problemas de la nada, cuando mi única acción fue un reinicio para refrescar. En el momento estoy en octavo semestre de ingeniería electrónica y todo muy bien, pago de semestre y matrícula con pin por red, clases diferidas que puedo tomar a las cuatro o cinco de la mañana si tengo insomnio y repetirlas las veces que quiera, además que puedo buscar los temas en la misma red, definiciones o traducciones o pareceres de otros y así contestar los exámenes que también son en línea... en fin ¿Qué más podría pedir? ¿Qué le pido a este gobierno como acto de patriotismo hacia los muchos otros que piensan como yo? sólo que no me obliguen a salir otra vez, no creo que pueda soportarlo.
domingo, 9 de agosto de 2020
Maureen
¿Si viajo al pasado y mato a mi madre dejo de existir? Entonces ¿Quién viajará al pasado para matar a mi madre? Sí existe mi yo anciano ¿puedo matar a mi yo joven? y por último y no menos importante, sí yo soy mi propio padre ¿puede mi hijo ocupar el mismo universo que yo? Muy en contra de la teoría de la conservación de las masas que exige que la masa no aparezca por obra y gracia del espíritu santo y de la famosa equivalencia de Einstein, que se vuelca en exactamente lo mismo: la equivalencia materia energía, por lo que a más masa tenemos más energía y la consecuente violación de tan importante ley de conservación, el pequeño condado de Maureen se llenó de un momento a otro de gente que venía del futuro y que eran más o menos parientes en primero, segundo y tercer grado de consanguinidad entre sí. La razón era confusa y la multiplicación se hizo aun más compleja con la aparición de 10, 12 y hasta 15 copias de una misma persona en versiones diferentes y que aducían venir, no del futuro, sino de un mundo diferente. La máquina del tiempo no sólo podía transportar en la flecha del tiempo en las dos direcciones, sino que además se había convertido en un poderoso prototipo de viaje interuniversal y digo prototipo porque si fuese de otro modo, la cantidad de seres en vivo en el pequeño pueblo de Maureeen hubiese sido un inconveniente mucho mayor. Erwin Schrödinger, un físico austriaco, propuso la teoría de un gato dentro de una caja con una combinación radiactiva que tenía 50% de probabilidad de matarlo y por tanto otro 50% de probabilidad de no matarlo y según eso no podemos decir nada del estado vivo/muerto del gato ya que no sabremos como está hasta abrir la dichosa caja. Erwin trataba de explicar el colapso de la función de onda cuando se hacían experimentos que provocaban ver la luz como onda unas veces y como partícula otras veces. El gato tenía dos posibilidades, pero al parecer, el gato tenía más posibilidades y en una de ellas podría estar medio, medio vivo y en otra medio muerto, lo que abre otra discusión, imposible de refutar en Maureen con tantas copias vivas y reales de la existencia de tantos mundos como posibilidades existan y, aunque no todos hayan aprendido a huir de la catástrofe de la que huían, o no a todos ─recuerden que existen muchas variaciones posibles─ les haya funcionado el interportal o, no en todas existe tal disyuntiva de huir o morir, los que han llegado acá han creado la posibilidad infinita de que existan otros Maureen con otros tantos viajeros interuniversales que atiborren la ciudad, lo que logra que los mundos se dupliquen y cuadripliquen al infinito, ya que se requiere de un multiverso para cada posible resultado de los habitantes de Maureen. El pueblo estaba lleno con tanta gente y el gran problema resultante era la cantidad de masa que debió crearse para ello, cosa que tenía a los científicos al borde de un colapso o de un premio Nobel, que muchos barajaban teorías explicativas de como conciliar la creación de masa sin detrimento de la física o como aceptar, de buenas a primeras, la creación de masa. Painkiller dijo que bajo ciertos parámetros podría estarse extrayendo la masa del universo de llegada, sin que nos diéramos cuenta y el eminentísimo von Schrotflinte propuso su teoría de que no tenía porque violarse la ley, si la ley estaba, desde un principio, mal construida, así que formuló una ley alterna que permitía la creación de masa y revolvió el mundo de la física y de la química, ya que bajo ciertas circunstancias, la ecuación permitía la creación de masa y a la ley se le llamó pomposamente, "la excepcion Maureen". El arzobispo Mastuerzo, egresado de la universidad más prestigiosa de Londres, afirmaba que dios en su infinita sabiduría siempre protegía a sus criaturas y así hubo más literatura sobre las explicaciones y teorías aplicables al caso Maureen de la que hubo jamás sobre tema alguno en el planeta. La consecuencia es que el dichoso gato tiene un sinfín de estados entre uno y cien que podrían provocar tantos mundos como ubicaciones reales entre uno y cien y no tenemos que detenernos en 100, ni en uno porque existen los reales negativos y un gato 110% más vivo, también puede ser un gato 110% más muerto o incluso menos 110% menos vivo. Lo que queda claro es que si la situación sigue en un incremento de masa para Maureen y en constante aumento, de cada posición posible, de cada universo posible, Maureen desaparecerá y la consecuencia social será impactante para los habitantes de hoy que deben verse las caras que tendrán en el futuro y las que pudieron tener de haber hecho una elección distinta y caemos en el más creíble universo en el que muchos de ellos escogieron venir a vivir aquí, lo que arroja una elección y un abrir la caja, exactamente en el instante en que "Maureen es la mejor salida". Una cosa quedó clara con tantos sujetos de prueba, es totalmente falso que la materia se aniquile al viajar al pasado y tocar al sujeto que seremos o que fuimos o que al alterar el pasado, el futuro se colapse. La prueba de que el futuro no colapsó es que estamos aquí esperando la extensión del presente que se vuelve pasado y futuro y a espera de que "la solución final" que los trajo aquí, no sea la misma solución que encontraremos para librarnos de ellos.
lunes, 13 de julio de 2020
El marqués de Samestegal
─ Veo yo que quiere arrepentirse de sus pecados luego de una larga y licenciosa vida en la que ha procurado estar lo más lejos posible del Señor.
─ Si Padre, lo he llamado a mi lecho de muerte para que haga la lista de mis pecados y los absuelva como es su deber. ¿No predicaba usted que su Dios buscaba las ovejas descarriadas? yo soy una de ellas y por ello con más razón busco su gracia.
─ Dios perdona a todo aquel que se arrepiente con el corazón ¿Usted lo hace?
─ Estoy a las últimas padre, ¿A qué viene usted con requisitos previos que están en la letra pequeña del contrato?
─ ¿Se arrepiente usted de su reprochable vida sexual y de su infamia para con sus semejantes?
─ Le repito que no son consideraciones, sólo le pido que realice sus pases mágicos y si quiere untarme con aceite hágalo, lo demás acá no importa. Piense que ni siquiera puedo hablar y que ese Dios suyo me reclama a su lado.
─ Le pido sinceridad ¿Está usted arrepentido? ¿O me trajo para burlarse más de mí?
─ Padre Agustín, usted no soporta la verdad, por eso es cura. En cuánto a burlarme de usted, no pretendo hacerlo. Dudo que haya un sólo ser vivo cuyo ridículo no cause la hilarante risa de sus semejantes en la misma posición.
─ Si habla de sus verdades, no de las mías, es que aún no ha cambiado. No está listo para una absolución.
─ ¿Vino usted a filosofar o a hacer su trabajo?
─ Mi trabajo es predicar y orar
─ No discutiré sus honorarios, le pido que haga su trabajo, no que me convenza de él
─ ¿Se arrepiente?
─ De nada me arrepiento
─ ¿Y entonces para que quiere que le de absolución de lo que no lamenta?
─ Le pedí que viniera para complacer a mis hijos ¿les negará a ellos el ver que usted impone dos pases y una oleación para que puedan descansar? Supuse que valoraría sus creencias y no la mía, pero al parecer supuse mal
─ ¿Cree usted que vine a ejecutar una obra de teatro?
─ ¿Teatro? Sí. Ha definido usted con elocuencia lo que le pido, una obra de teatro. Haga su papel
─ No voy a darle absolución si no muestra arrepentimiento. De nada le servirá si no está contrito y se avergüenza de su vida.
─ Si con eso le basta, me arrepiento.
─ Necesita ser sincero
─ Soy sincero, pero a usted la sinceridad no le vale nada, sólo quiere enorgullecerse de su trabajo y quebrar un espíritu que no le confiere poder
─ Si no cree en ese poder ¿para qué me hizo llamar?
─ Toda mi vida prediqué la inutilidad de discutir con abducidos, fanáticos y curas. Mi posición mental no puede cambiarla. Su Dios no me hace inclinar y sus verdades a medias, falseadas y sobrepuestas no son verdades. No le pido que crea en lo que yo deduzco. Le pido que realice la labor para la que se mostró más hábil, plañir y trazar cruces
─ Ofendiéndome no conseguirá nada
─ Al parecer no hay manera de conseguir algo de usted. Ya mis afiliaciones no son importantes, en qué crea o en qué están basadas mis verdades. Para ser sincero ni las suyas, pero usted que se queda en este mundo, aún podrá llamar más ovejas al redil y alimentarlas con su discurso ¿Pretende acaso ponerme como ejemplo de hijo pródigo en sus sermones? Bástele con decir que el marqués de Samestegal pidió su absolución
─ Luego de tantas ofensas que me ha prodigado durante toda su vida, no considero un elogio que me llame al pie de su cama de moribundo para decirme lo mismo y no creo que sea un logro. Pienso que se burla de mí y de su familia
─ Pero usted predica el poner el otro carrillo al bofetón, predica la piedad y el amor. ¿No le basta con imponer sus verdades?
─ "Mis verdades" como usted las llama son las únicas verdades
─ No padre, sus verdades ni siquiera son suyas, se las impusieron como al resto. Yo escogí las mías y no les fui fiel, porque la verdad es mutable y cambia a partir del razonamiento. Su clase no razona.
─ !Arrepiéntase impío¡
─ !Absuélvame¡
─ La gracia divina no desciende sobre la raza de Caín
─ Hmm. Si pensara lo que dice se enteraría que usted es hijo de Caín. Nadie más pudo, según su Biblia, preñar al mundo. Usted es hijo del incesto porque su Dios no tenía más creaciones que Adán y Eva y siendo así, sólo ella pudo infectar el mundo con este cáncer que es la humanidad o ¿se piensa hijo de Set? Tan inocuo que la humanidad le ha olvidado
─ !Blasfemo¡ !Hereje¡ La Biblia es una analogía que no debe tomarse literal. Una alegoría
─ La Biblia es un libro de cosmogonía como cualquier otro que trata de explicar el mundo con seres divinos, todoprotectores, totipresentes y totisapientes, de eso abunda en cualquier mal llamada civilización antes del advenimiento de la ciencia
─ Sólo la Biblia trae verdades
─ ¿Menosprecia usted las epopeyas sumerias y los libros de la creación de otras culturas: El Ramayana, La teogonía Hesiódica, el Popolvuh?
─ No son libros sagrados
─ ¿Y que le hace sagrado al suyo?
─ Que lo dictó Dios. Pero si cree tanto en su ciencia ¿porque no la llama para que le salve?
─ La ciencia no me ha prometido cielos y su Dios no ha dejado huellas de firma, sólo relatos como los míos. ¿Qué se desborda en su cabeza para imaginar a un Dios que se preocupa por hormigas?
─ Somos su hijos
─ No es mi padre.
─ Por eso no puedo darle absolución. Usted no es un creyente
─ Y de ello me vanaglorio padre. Soy su Tomás y no me bastaría con ver las llagas, yo buscaría el clavo y lo probaría para ver que calce y además tomaría sus huellas y una muestra de ADN, una placa dental para compararla y fibras de su túnica.
─ No vine a discutir sus creencias ¿Se arrepiente?
─ Mis creencias padre, no estan en discusión, por lo menos no con alguien que tiene la mentalidad de los hermanos Grimm
─ !Váyase al Diablo¡
─ Con gusto lo haría Padre, pero es otra mentira de las suyas. El Diablo con cuernos que me promete un fuego eterno que no puede mantener sin ayuda de sus intimidaciones
─ !Qué dios lo perdone¡
─ Gracias Padre. Su resistencia no es infinita, acaba de hacer muy felices a mis hijos. A mí ese descanso eterno no me llama la atención y su purgatorio me causa risa al igual que su condenación. Vaya con su Dios, llévelo a los que lo necesitan y no dude en darles ese infantil consuelo. Adiós Padre.
─ Con esa actitud no gana nada, se engaña usted mismo, arrepiéntase, Dios sabrá perdonarle.
─ Si su Dios me perdona o no, me tiene sin cuidado, es más, hasta me molesta que su Dios sea tan permisivo. ¿Perdona Dios a un hombre que ha violado a una niña y luego la ha matado y ha repetido ese acto 10 veces, si tiene tiempo de arrepentirse?
─ Si lo hace de corazón, lo hará
─ ¿Perdona su Dios a un hombre que ha cometido genocidios amparado en el poder y en excusas de estar protegiendo a su pueblo?
─ Dios es amor. Si un hombre se arrepiente sinceramente, será perdonado. Usted fue quien citó al hijo pródigo
─ Eso no es un Dios, es un alcahuete
─ Vuelve usted a sus insultos
─ Nunca me he ido. Esa imagen suya de Dios no es la que pinta la Biblia de un Dios iracundo que expulsa a Caín y condena a la humanidad; no es el Dios que hace llover fuego sobre Pentápolis ni el que inunda la tierra acabando con la vida toda, a excepción de su arca propia; ¿Acaso no es el mismo Dios que permitió Armero, Armenia, Krakatoa y Tambora?
─ Los desastres naturales son eso, desastres naturales ¿No vendrá usted a echarle culpas a Dios? ahí está el albedrío de los hombres.
─ Ahh ahora son naturales ¿Y entonces porqué se echan tanta alabanza por lo poco o mucho que se salva de esas catástrofes?
─ Dios ayuda a los suyos
─ Seguramente en esas catástrofes no murieron miles abrazados a sus escapularios pidiendo piedad
─ La muerte de los creyentes es tan inevitable como la de los infieles
─ Entonces ¿Qué hace la diferencia?
─ Los que mueren en la gracia divina van directo al cielo
─ Explíquele eso a sus dolientes
─ La resignación la otorga la fe
─ Su fe es la que me acongoja ¿Basado en qué? ¿Cómo se puede tener fe cuando son los pobres que tanto ensalza la iglesia los que sufren en cada catástrofe? ¿por qué no se revela Dios con todo su poder llevando en vilo a sus seguidores y salvándolos?
─ Cada uno tiene que poner de su parte
─ Y la parte de los creyentes es la fe ciega y el diezmo
─ ¿Se queja usted por donar a la Santa Madre Iglesia?
─ Me quejo de los borregos que lo hacen esperando una retribución o un puesto en el cielo. Indulgencias
─ El reino del cielo no puede comprarse con dinero
─ Dígaselo a su majestad el Papa, a sus ministros que derrochan en santuarios lo que puede darse a los pobres, a sus despampanantes iglesias de millones que coronan un sendero plagado de tugurios
─ No hablamos de los hombres, hablamos de Dios
─ Pues dígale a su Dios que acá hay mucho dinero a su nombre
─ Dios no necesita que le cuente nada
─ Olvidaba que es omnisciente, entonces no necesita que nadie le diga sus pecados o sus tribulaciones ¿Para que usan pues sus confesorios? ¿Para enterarse de chismes?
─ Somos los encargados de evaluar y hacer de oídos del Redentor
─ Se contradice usted cada que habla. ¿No piensa que es mejor que me deje morir en paz?
─ Ego te absolvo.
─ ¿Vino usted a filosofar o a hacer su trabajo?
─ Mi trabajo es predicar y orar
─ No discutiré sus honorarios, le pido que haga su trabajo, no que me convenza de él
─ ¿Se arrepiente?
─ De nada me arrepiento
─ ¿Y entonces para que quiere que le de absolución de lo que no lamenta?
─ Le pedí que viniera para complacer a mis hijos ¿les negará a ellos el ver que usted impone dos pases y una oleación para que puedan descansar? Supuse que valoraría sus creencias y no la mía, pero al parecer supuse mal
─ ¿Cree usted que vine a ejecutar una obra de teatro?
─ ¿Teatro? Sí. Ha definido usted con elocuencia lo que le pido, una obra de teatro. Haga su papel
─ No voy a darle absolución si no muestra arrepentimiento. De nada le servirá si no está contrito y se avergüenza de su vida.
─ Si con eso le basta, me arrepiento.
─ Necesita ser sincero
─ Soy sincero, pero a usted la sinceridad no le vale nada, sólo quiere enorgullecerse de su trabajo y quebrar un espíritu que no le confiere poder
─ Si no cree en ese poder ¿para qué me hizo llamar?
─ Toda mi vida prediqué la inutilidad de discutir con abducidos, fanáticos y curas. Mi posición mental no puede cambiarla. Su Dios no me hace inclinar y sus verdades a medias, falseadas y sobrepuestas no son verdades. No le pido que crea en lo que yo deduzco. Le pido que realice la labor para la que se mostró más hábil, plañir y trazar cruces
─ Ofendiéndome no conseguirá nada
─ Al parecer no hay manera de conseguir algo de usted. Ya mis afiliaciones no son importantes, en qué crea o en qué están basadas mis verdades. Para ser sincero ni las suyas, pero usted que se queda en este mundo, aún podrá llamar más ovejas al redil y alimentarlas con su discurso ¿Pretende acaso ponerme como ejemplo de hijo pródigo en sus sermones? Bástele con decir que el marqués de Samestegal pidió su absolución
─ Luego de tantas ofensas que me ha prodigado durante toda su vida, no considero un elogio que me llame al pie de su cama de moribundo para decirme lo mismo y no creo que sea un logro. Pienso que se burla de mí y de su familia
─ Pero usted predica el poner el otro carrillo al bofetón, predica la piedad y el amor. ¿No le basta con imponer sus verdades?
─ "Mis verdades" como usted las llama son las únicas verdades
─ No padre, sus verdades ni siquiera son suyas, se las impusieron como al resto. Yo escogí las mías y no les fui fiel, porque la verdad es mutable y cambia a partir del razonamiento. Su clase no razona.
─ !Arrepiéntase impío¡
─ !Absuélvame¡
─ La gracia divina no desciende sobre la raza de Caín
─ Hmm. Si pensara lo que dice se enteraría que usted es hijo de Caín. Nadie más pudo, según su Biblia, preñar al mundo. Usted es hijo del incesto porque su Dios no tenía más creaciones que Adán y Eva y siendo así, sólo ella pudo infectar el mundo con este cáncer que es la humanidad o ¿se piensa hijo de Set? Tan inocuo que la humanidad le ha olvidado
─ !Blasfemo¡ !Hereje¡ La Biblia es una analogía que no debe tomarse literal. Una alegoría
─ La Biblia es un libro de cosmogonía como cualquier otro que trata de explicar el mundo con seres divinos, todoprotectores, totipresentes y totisapientes, de eso abunda en cualquier mal llamada civilización antes del advenimiento de la ciencia
─ Sólo la Biblia trae verdades
─ ¿Menosprecia usted las epopeyas sumerias y los libros de la creación de otras culturas: El Ramayana, La teogonía Hesiódica, el Popolvuh?
─ No son libros sagrados
─ ¿Y que le hace sagrado al suyo?
─ Que lo dictó Dios. Pero si cree tanto en su ciencia ¿porque no la llama para que le salve?
─ La ciencia no me ha prometido cielos y su Dios no ha dejado huellas de firma, sólo relatos como los míos. ¿Qué se desborda en su cabeza para imaginar a un Dios que se preocupa por hormigas?
─ Somos su hijos
─ No es mi padre.
─ Por eso no puedo darle absolución. Usted no es un creyente
─ Y de ello me vanaglorio padre. Soy su Tomás y no me bastaría con ver las llagas, yo buscaría el clavo y lo probaría para ver que calce y además tomaría sus huellas y una muestra de ADN, una placa dental para compararla y fibras de su túnica.
─ No vine a discutir sus creencias ¿Se arrepiente?
─ Mis creencias padre, no estan en discusión, por lo menos no con alguien que tiene la mentalidad de los hermanos Grimm
─ !Váyase al Diablo¡
─ Con gusto lo haría Padre, pero es otra mentira de las suyas. El Diablo con cuernos que me promete un fuego eterno que no puede mantener sin ayuda de sus intimidaciones
─ !Qué dios lo perdone¡
─ Gracias Padre. Su resistencia no es infinita, acaba de hacer muy felices a mis hijos. A mí ese descanso eterno no me llama la atención y su purgatorio me causa risa al igual que su condenación. Vaya con su Dios, llévelo a los que lo necesitan y no dude en darles ese infantil consuelo. Adiós Padre.
─ Con esa actitud no gana nada, se engaña usted mismo, arrepiéntase, Dios sabrá perdonarle.
─ Si su Dios me perdona o no, me tiene sin cuidado, es más, hasta me molesta que su Dios sea tan permisivo. ¿Perdona Dios a un hombre que ha violado a una niña y luego la ha matado y ha repetido ese acto 10 veces, si tiene tiempo de arrepentirse?
─ Si lo hace de corazón, lo hará
─ ¿Perdona su Dios a un hombre que ha cometido genocidios amparado en el poder y en excusas de estar protegiendo a su pueblo?
─ Dios es amor. Si un hombre se arrepiente sinceramente, será perdonado. Usted fue quien citó al hijo pródigo
─ Eso no es un Dios, es un alcahuete
─ Vuelve usted a sus insultos
─ Nunca me he ido. Esa imagen suya de Dios no es la que pinta la Biblia de un Dios iracundo que expulsa a Caín y condena a la humanidad; no es el Dios que hace llover fuego sobre Pentápolis ni el que inunda la tierra acabando con la vida toda, a excepción de su arca propia; ¿Acaso no es el mismo Dios que permitió Armero, Armenia, Krakatoa y Tambora?
─ Los desastres naturales son eso, desastres naturales ¿No vendrá usted a echarle culpas a Dios? ahí está el albedrío de los hombres.
─ Ahh ahora son naturales ¿Y entonces porqué se echan tanta alabanza por lo poco o mucho que se salva de esas catástrofes?
─ Dios ayuda a los suyos
─ Seguramente en esas catástrofes no murieron miles abrazados a sus escapularios pidiendo piedad
─ La muerte de los creyentes es tan inevitable como la de los infieles
─ Entonces ¿Qué hace la diferencia?
─ Los que mueren en la gracia divina van directo al cielo
─ Explíquele eso a sus dolientes
─ La resignación la otorga la fe
─ Su fe es la que me acongoja ¿Basado en qué? ¿Cómo se puede tener fe cuando son los pobres que tanto ensalza la iglesia los que sufren en cada catástrofe? ¿por qué no se revela Dios con todo su poder llevando en vilo a sus seguidores y salvándolos?
─ Cada uno tiene que poner de su parte
─ Y la parte de los creyentes es la fe ciega y el diezmo
─ ¿Se queja usted por donar a la Santa Madre Iglesia?
─ Me quejo de los borregos que lo hacen esperando una retribución o un puesto en el cielo. Indulgencias
─ El reino del cielo no puede comprarse con dinero
─ Dígaselo a su majestad el Papa, a sus ministros que derrochan en santuarios lo que puede darse a los pobres, a sus despampanantes iglesias de millones que coronan un sendero plagado de tugurios
─ No hablamos de los hombres, hablamos de Dios
─ Pues dígale a su Dios que acá hay mucho dinero a su nombre
─ Dios no necesita que le cuente nada
─ Olvidaba que es omnisciente, entonces no necesita que nadie le diga sus pecados o sus tribulaciones ¿Para que usan pues sus confesorios? ¿Para enterarse de chismes?
─ Somos los encargados de evaluar y hacer de oídos del Redentor
─ Se contradice usted cada que habla. ¿No piensa que es mejor que me deje morir en paz?
─ Ego te absolvo.
martes, 7 de julio de 2020
El apocalipsis zombie
─ ¿Qué haces?
─ Me visto para la ocasión
─ ¿Cota de malla y guantes de cuero reforzado?
─ Con zapatos antideslizantes de puntera reforzada, a prueba de clavos y vidrios, talón en kevlar y bota de caña alta; casco con máscara de respiración y brazales con cuchillos.
─ Esa es la nueva moda.
─ Siéntete libre de presentarme en la pasarela.
─ Señores el apocalipsis ha llegado y Steve Macgraph nos enseña su nueva colección antizombies, con diseños propios para cada estación del año, precisamente para este verano el modelo "sauna salvaje"... Te morirás de calor.
─ Y tú morirás infectado.
─ Esto no es una película de zombies
─ Esos infectados son reales y contagian por mordida, no sabemos si contagian a los animales y no tenemos nada claro, yo no les daré el espacio para que me muerdan.
─ Son zombies, Jetro, son zombies.
─ No te aceleres, son infectados y no están regresando del más allá.
─ Dios los hizo para reemplazarnos.
─ ¿Tu dios quiere un montón de babosos que no le van a construir iglesias ni a darle diezmos?
─ A Dios no le interesan las iglesias ni los diezmos.
─ Pues, sus representantes en la tierra no han hecho mucho para demostrarlo.
─ Dejá tu problema con Dios que él no es culpable.
─ Decídete ¿los hizo o no? Y si pensó en reemplazarnos con esos tarugos, creo que no lo hizo nada mal, ahora no tendrá problemas con la dirección de su manada y todos harán exactamente lo mismo: caminar como si tuvieran mal de pollo de guinea y gimiendo: Caaarne, caarne de cristo".
─ Tus burlas son cínicas, espera a que te contagien y te veré rogando.
─ Toda burla es cínica. No debe ser tan malo ser un infectado, basta con caminar en dirección al ruido y comer lo que se te atraviese, es una vida apacible, sin fundamento pero apacible. Por voluntad propia no me someto y si me infecto pues, seré el mejor infectado de todos y me pondré camisetas del color de los infectados y seguiré al equipo de los infectados y daré aplausos y hurras por cada ser vivo que contagien.
─ Es definitivo, te falta seriedad.
─ Seguiré el partido político de los infectados y votaré infectado, amaré la tierra de los infectados y me haré matar por ella, porque como la tierra de los infectados no hay ninguna. Comeré la comida típica de los infectados y sólo bailaré el son de los infectados.
─ ¿No te parece ridículo lo que dices?
─ Justo con esa burla, ahora me entero que la raza humana toma partidos, por favor, es la raza humana y es la única que se ha dividido realmente en bandos. Entre los animales hay una especie de honor que les hace respetar el territorio de aquel que les ha vencido en combate, entre los seres humanos no hay nada que los detenga para instaurarse en el poder a la fuerza y por sobre todos, para imponer sus ritos y sus preferencias.
─ Te olvidas que Dios nos dio el albedrío, podemos decidir lo que es correcto.
─ Dios, Dios, Dios ¿No conoces otra palabra para explicar el mundo?
─ Pues explícalo tú.
─ La observación, el experimento, los resultados, con eso es más que suficiente. No necesitas poner mi nombre en tus oraciones, me basta con que trates de no darle tanta importancia a ese dios tuyo que te puso en estas circunstancias.
─ ¿En que te diferencias tú de mí? Pones a tu ciencia por encima de todo y tratas de metérmela por los ojos como si fuera lo único que importara.
─ Es lo único que importa porque me permite entender lo que pasa y decidir con el conocimiento y no sometiéndome a las decisiones de un dios atrabilario y sádico. Y no. No trato de "metértela por los ojos" la lógica salta en el experimento y es inevitable, no como tú dios que es inevitable pero no salta en ninguna parte.
─ Lo que vemos es maravilla creada por Dios.
─ Sí, tus zombies son una maravilla creada por tu dios. Pídele que se detenga y me arrodillo ante su altar.
─ Arrodíllate y luego el decidirá.
─ No vivo de promesas hechas por un creyente, dile que se presente ante mí y firme un poder, dile que le vendo mi alma. Que no trato con segundos al mando ¿Por qué es que no puedo ofrecérsela sino a un postor? Pongo en subasta mi alma ¿Quién da más?
─ Impío, Sacrílego, Demonio...
─ ¿Piensas que esos son insultos para una persona no creyente? son elogios. Creyente, Ingenuo, Catecúmeno...
─ Tu castigo te espera en el infierno.
─ Tú estás en el infierno.
─ Esta es su manera de acabar con la maldad.
─ Pues los que están sufriendo son los inocentes. La maldad está oculta en bunkeres llenos de alimento y comodidades.
─ Tú eres la maldad.
─ Sabe donde estoy. ¿Por qué no descarga su ira contra mí?
─ Esto no se trata de ti. ¿Qué puede decir tu ciencia sobre los zombies?
─ ¿Me retas? Mira, si le disparo a uno en una pierna o se la rompo, no renace mágicamente, aunque no muestre dolor, se arrastra o queda imposibilitado para moverse. Si sus estructuras nerviosas fallan, no llevan impulsos. Así que nada de "disparos a la cabeza" basta con inutilizar sus sistemas de locomoción. Si caen al agua deben ahogarse, pues las células vivas usan de oxígeno. No me importa si lo que quieren es carne o tajadas, deben extraer su energía de alguna parte y si se suprime la disposición de tal energía debe agotárseles las baterías en algún momento. Las máquinas de movimiento perpetuo están prohibidas por la termodinámica. Ni siquiera tu dios puede revivir a los muertos. Abandona esas fantasías.
─ Hemos visto cosas increíbles, es probable que se muevan por voluntad divina.
─ ¿Si están muertos porque mueren al aplastarles la cabeza? Cambia tú definición, acá no hay nada mágico. Sólo se trata de comprender cómo y por qué. Dime cómo funciona y te diré como detenerlos, pero no me salgas que a rezos conseguiremos librarnos de una horda de infectados. La acción es necesaria para obtener una reacción.
─ Rezar y arrepentirse es la acción.
─ Valiente acción que requiere un condicionante extremo. ¿No crees que en este momento miles se arrodillan ante ese dios que no escucha?
─ Todos deben arrepentirse.
─ Eso es ilógico. Dile a tu dios que elimine a los impíos y salve a quienes le han doblado la rodilla y puesto la vida en sus manos.
─ Así no funciona Dios.
─ No funciona de ninguna manera. El dios de los musulmanes no puede esperar que los 3 mil millones de creyentes católicos se pasen para parar esta masacre. Un dios que espera ser adorado es un engreído bastardo lleno de arrogante pedantería.
─ No tengo porque soportar tus insultos.
─ Insulto a tu dios, pero puedes irte y atravesar la multitud de infectados confiando en tus preces. Adelante, yo no te detendré.
─ Has lo que te apetezca, yo esperaré resignado en mi rincón la gracia divina.
─ Yo terminaré mi atuendo y cobraré caro el estar vivo. No me atraparán mientras imploro.
miércoles, 17 de junio de 2020
Armando Chávez
Todos hemos tenido profesores especiales de los que hemos aprendido o copiado alguna cosa, Recuerdo a Hugo Guarín que daba sistemas numéricos y se concentraba en el tablero escribiendo números y de pronto sacaba un resultado raíz de dos y se quedaba pensando, giraba y decía sin ánimo de juicio: "yo tuve un amigo al que le decían raíz de dos porque era así de chiquitico ─señalaba con la mano el tamaño─ y era irracional" pero lo recuerdo más por ser noble y no importarle sino el aprendizaje. Cuando me dormía en clase se acercaba y me decía duerma mijo que después se desatrasa o mandaba el examen para la casa: "son tres puntos, este se hace por acá, este por acá y este por acá y si se enredan van a la oficina que yo les ayudo". O Jaime Guarín que me expulsó de su clase por llegar cinco minutos tarde luego de hacerme un berrinche y de ofrecerme gratis la materia si era lo que necesitaba y del que aprendí montones, incluso a no llegar tarde. Orlando Monsalve con sus extravagancias y chistes flojos. No se confundan, los tres eran admirables maestros con mucho conocimiento que absorbí en parte. A Armando Chávez no lo conocí, sólo me llegó su historia por un comentario y algunos amigos. Era una mole de grasa, rechoncho y gordo, tanto así que al sentarse en su Subaru rojo le quedaba imposible mirar más que al espejo retrovisor central y por eso todo el derredor estaba abollado, ya que salía dando tumbos contra todo lo que le indicase que su marcha había concluido en esa dirección. Algunos dicen que tenía su rayón y en eso no soy experto, aunque siempre he dicho que todos tenemos nuestro rayón y llamamos cuerdos a quienes tienen un rayón similar al nuestro. Fue profesor de la UAM y entre triángulo y triángulo juraba que nadie podría sacarle más que un tres, en las calificaciones de uno a cinco y por eso algunos lo odiaban y hasta evitaron con un motín su entrada a alguna otra universidad porque iba en esa dirección de estropear la matrícula de unos cuantos chicos por la vía de la cancelación. Cuentan las malas lenguas que un alumno le preguntó por la fuerza gravitacional durante una clase, por la forma de actuar y por una explicación sencilla sobre ella y el tomó una de esas sillas individuales, la asomó al balcón del tercer piso y la dejó caer mientras decía: "eso es la fuerza gravitacional". Literalmente hablaba con el tablero mientras desarrollaba extensos ejercicios de demostración y tapaba lo que hacía hasta que alguien le indicaba que por favor lo dejara ver. Armando giraba y todos podían ver esas marcas de espuma en la comisura de los labios producto de un largo soliloquio con el ejercicio que realizaba y al hablar liberaba diminutas e inmensas gotas de saliva que, indefectiblemente, recibían los de los primeros puestos, que era común ver desocupados. Seguramente de las excentricidades de Armando Chávez se pueden contar mil cosas: su manía de hablar para sí mismo, su carro pequeño y abollado por todos lados, su tendencia a perderse en un combate con el ejercicio, la pedancia propia de un matemático que descubrió su propio teorema sobre el círculo, el llevar su maletín cuadrado ─paralelepípedo hubiese corregido Armando Chávez─ de cuero como si fuese un secreto militar amarrado con unas esposas a su muñeca, la constante marca de espuma en las comisuras, el hablar escupiendo, sus ejemplos extremos y su desgraciada figura producto del excesivo consumo de una marca especial de papas y fritos, pero lo que me hizo traerlo a estos cuentos fue la vez que un chico, sin malas intenciones, le preguntó escuetamente: ¿Qué es el infinito? Armando Chávez tomó una tiza, la apoyó en la pared izquierda del aula y comenzó una línea que le dio la vuelta al sitio, salió por la puerta produciendo el trazo en el ala de madera y continuó por el corredor hasta dios sabe donde porque jamás se le volvió a ver en el aula o en la UAM.
martes, 5 de mayo de 2020
La nueva normalidad
A partir de hoy los partidos del deporte rey se jugaran entre 12 jugadores máximo. Seis de cada lado y cada uno con sus respectivos guantes de látex, mordaza con careta y protector de plástico ocular y queda prohibido el taco, el meleo y el contacto directo en cualquiera de sus formas. Los goles todos deben ejecutarse desde fuera del área y el arquero debe desinfectar la pelota cada que la reciba, lo mismo que sus manos. Se instalarán duchas y lavamanos con gel desinfectante en cada esquina del campo para que los jugadores se laven regularmente y una máquina de desinfección Samboni, barrerá el campo de juego luego de cada cuarto de hora, sometiendo a los jugadores a duchas, mínimas, de tres minutos. Quedan prohibidas las tribunas y los expectadores. Se puede celebrar el gol en grupos inferiores a tres jugadores y sin tocarse ninguna parte del cuerpo, manteniendo una estricta distancia nunca inferior a un metro. Cualesquier infracción al nuevo código se multará con SMMLV acordes a la infracción del protocolo y la consabida tarjeta amarilla.
El sexo cambia de estrategia y queda terminantemente prohibido el contacto físico: besos, abrazos o caricias a menos que se tenga un condón del tipo cuerpo completo o Tyvek, que le proteja de todo contacto y que esté garantizado y testeado. En caso de querer sexo reproductivo y no recreativo se debe asistir a una clínica de fertilidad que realizará el proceso con las estrictas medidas de higiene y seguridad del protocolo de reproducción asistida. Al saludar se debe hacer con movimientos de cabeza, nunca con las manos o repartiendo besos.
Toda enfermedad que le provoque toser o estornudar debe ser tratada como foco de contagio y quien la padezca debe permanecer encerrado y aislado en casa por un tiempo no menor a 14 días.
Se insta a todas las instituciones y hogares a adquirir el termómetro infrarrojo, gel desinfectante con poder al 65%, dispensador de guantes y cubre bocas como un nuevo "kit de carretera" cuya desposesión dará lugar a multa y hasta cárcel por negligencia. El gobierno implementará gradualmente un SOAC, seguro obligatorio para accidentes de covid 19 y un tecnovid "revisión de covid19" que debe realizarse los primeros días del mes y cuyo costo corre por cuenta del concursante. Se exigirán ambos para mantener abiertas tiendas en línea, supermercados, hoteles...
Toda enfermedad que le provoque toser o estornudar debe ser tratada como foco de contagio y quien la padezca debe permanecer encerrado y aislado en casa por un tiempo no menor a 14 días.
Se insta a todas las instituciones y hogares a adquirir el termómetro infrarrojo, gel desinfectante con poder al 65%, dispensador de guantes y cubre bocas como un nuevo "kit de carretera" cuya desposesión dará lugar a multa y hasta cárcel por negligencia. El gobierno implementará gradualmente un SOAC, seguro obligatorio para accidentes de covid 19 y un tecnovid "revisión de covid19" que debe realizarse los primeros días del mes y cuyo costo corre por cuenta del concursante. Se exigirán ambos para mantener abiertas tiendas en línea, supermercados, hoteles...
Las protestas, reuniones, cacerolazos, plantones, mitines y parecidos quedan completamente prohibidos, exceptuando a aquellos que cumplan los protocolos y, como taparse es de bandidos, quedan estrictamente prohibidos.
Beber en grupo queda descartado, pero se permite telebeber. Esto porque imponemos ley seca, que no se extiende hasta el seno del hogar y le permite una liberación paulatina de productos a la FLA, qué no se compara con un mundo libre de beber todos los días, pero ahí le van sus descargos como a todos.
Ninguna banda puede reunirse a tocar, ni a ensayar y menos llevar invitados. Se pospone la creación hasta nueva orden y la musa de la inspiración queda enclaustrada y amordazada. Se privatiza el derecho a transmisiones, registros, lanzamientos y eventos como conciertópteros, ambunciertos y festivales en pro de tal o cual exergo.
Las reuniones para adorar a cualquier dios quedan prohibidas, pero no se prohíbe el culto que puede organizarse en casa frente a un altar improvisado o en el rincón religioso de preferencia. Como los curas quedan desamparados sin limosna, queda al albedrío de cada feligrés la consignación de los diezmos obligatorios de la santa madre iglesia, ojalá por métodos digitales.
El transporte queda limitado a zonas sin riesgo, previa revisión con termómetro láser de una temperatura humana acorde a la sanidad, un carné que verifique que ya padeció los síntomas y que no es contagioso para la cepa actual, distancia de dos asientos entre pasajeros y porte de barbijo y guantes obligatorio durante todo el trayecto. No reinician los transportes intermunicipales.
Las loterías y juegos de azar quedan cesantes, pero no se les prohíbe inventar una manera de repartir suerte por medios digitales, eso sí, con las respectivas tajadas para el ente fiscal.
La educación pasa a virtual por completo, quedan prohibidos los nocturnos, los diurnos, los oficiales y los privados. Encárguese de impartir enseñanza por medio de PDF's, documentos de texto y talleres en línea apoyado por las explicaciones de youtubers, no influencers.
Estrictamente prohibido manejar dinero efectivo ─se recuerda que uno de los objetos más contaminados es el vil billete─ en los almacenes que abran. Hasta para comprar un empaque de canilla y una arandela debe tener tarjeta de banco.
Telecompra, teletrabajo, telepago y telerrobo quedan al orden del día. La ley seca y el toque de queda continúan hasta nueva orden, lo mismo que el encierro para ancianos y menores de edad que sólo pueden salir acompañados de un adulto responsable y por un lapso máximo de una hora y no más lejos de un kilómetro de su hogar residencia.
Beber en grupo queda descartado, pero se permite telebeber. Esto porque imponemos ley seca, que no se extiende hasta el seno del hogar y le permite una liberación paulatina de productos a la FLA, qué no se compara con un mundo libre de beber todos los días, pero ahí le van sus descargos como a todos.
Ninguna banda puede reunirse a tocar, ni a ensayar y menos llevar invitados. Se pospone la creación hasta nueva orden y la musa de la inspiración queda enclaustrada y amordazada. Se privatiza el derecho a transmisiones, registros, lanzamientos y eventos como conciertópteros, ambunciertos y festivales en pro de tal o cual exergo.
Las reuniones para adorar a cualquier dios quedan prohibidas, pero no se prohíbe el culto que puede organizarse en casa frente a un altar improvisado o en el rincón religioso de preferencia. Como los curas quedan desamparados sin limosna, queda al albedrío de cada feligrés la consignación de los diezmos obligatorios de la santa madre iglesia, ojalá por métodos digitales.
El transporte queda limitado a zonas sin riesgo, previa revisión con termómetro láser de una temperatura humana acorde a la sanidad, un carné que verifique que ya padeció los síntomas y que no es contagioso para la cepa actual, distancia de dos asientos entre pasajeros y porte de barbijo y guantes obligatorio durante todo el trayecto. No reinician los transportes intermunicipales.
Las loterías y juegos de azar quedan cesantes, pero no se les prohíbe inventar una manera de repartir suerte por medios digitales, eso sí, con las respectivas tajadas para el ente fiscal.
La educación pasa a virtual por completo, quedan prohibidos los nocturnos, los diurnos, los oficiales y los privados. Encárguese de impartir enseñanza por medio de PDF's, documentos de texto y talleres en línea apoyado por las explicaciones de youtubers, no influencers.
Estrictamente prohibido manejar dinero efectivo ─se recuerda que uno de los objetos más contaminados es el vil billete─ en los almacenes que abran. Hasta para comprar un empaque de canilla y una arandela debe tener tarjeta de banco.
Telecompra, teletrabajo, telepago y telerrobo quedan al orden del día. La ley seca y el toque de queda continúan hasta nueva orden, lo mismo que el encierro para ancianos y menores de edad que sólo pueden salir acompañados de un adulto responsable y por un lapso máximo de una hora y no más lejos de un kilómetro de su hogar residencia.
lunes, 4 de mayo de 2020
La última de Tarantino (Diario de una pandemia)
Día primero: (viernes 20 de marzo) Debido a un coronavirus, el gobierno departamental ha decretado un encierro de tres días, partiendo desde el viernes a las 7:00 pm hasta el martes a las 3:00 am. Tiro sin novedad después de que nuestro mandatario le ordenará a la ministra del interior que saliera a decirle a todo el mundo que el único que podía decretar era él. No sólo se hizo el ridículo porque la mayoría no le copió y hasta de imbécil lo trataron, sino que juraron que la peste era por su culpa y su ineptitud. Se les olvidó lo bueno que fue en la campaña y la cantidad de dinero que hace ayudando a sus "amigos" de aerolíneas y de las empresas dueñas del país. Pero sin duda fue el precursor de enviar por los colombianos atrapados en Wuhan y el autor de dejar las fronteras abiertas hasta nuevo aviso. Es más, fue el que esperó hasta que algunos alcalduchos se paniquearon y decretaron ley seca, toque de queda y encierro solidario.
Día segundo: (sábado 21 de marzo) Por sobrados motivos, decido no quedarme en la ciudad y muero de rabia el pensar que así juegan con nosotros los mandatarios, me desconecto de redes, celulares y modelos de información, tengo una radio pero no sintoniza emisoras de noticias: una de extremistas religiosos que han empezado a rezar para ver qué dios se apiada de sus plegarias, una de esa estúpida música juvenil o varias, no he podido contar cuantas y la emisora U de A, donde el imbécil mayor dice: ¿qué haremos con los enfermos de oncología que tienen cáncer? Y luego se despide del canal de la ciencia con un "si dios quiere" que odio a más no poder. Apago la radio. Mis vecinos más cercanos no me hablan mucho a menos que necesiten un favor, herramientas o algo de conocimiento práctico.
Día tercero: (domingo 22 de marzo) Fui a Las Mercedes por provisiones, está a unos cinco kilómetros de mi posición tomando al norte. Allí me enteré que hay nuevos decretos que cancelan y avalan el primero y se sintonizan con el primero y con la desinformación general. El gobierno central decreta una cuarentena de 15 días. Darán el martes para aprovisionarse y luego plum, a encontrarse con uno mismo en la soledad de cada casa y habitación. Supongo que no somos dueños de nosotros mismos. Quien manda ordena atrincherarse, decreta encierro, auto secuestro… vigilia. En todo el país se siente el pánico propagado por la ignorancia y los medios: escucho a uno que dice que van 12000 muertos y a otro que recuerda una de mis frases ¿le avisamos cuando vaya un millón? Mil millones, le corrijo. Allí cerca alguien pone en altavoz un mensaje de whatsapp donde una señora habla de muertos y de ataúdes y de cuidarse y de desesperación… me voy sin escuchar el resto, sólo veo miedo y desconfianza en todos. Toda la semana escuché eso de lavarse las manos, toser en una servilleta o en la fosa cubital —pocos entienden a menos que les digan que estornude en el hueco del codo— usar desinfectante en gel y mantenerse alejado del vecino. Yo sé de higiene y mantenerme alejado del prójimo es mi ideal desde siempre tanto anímica como física e intelectualmente.
Día cuarto: (lunes 23 de marzo) Se decreta que nadie sale el martes y se cobran por errores 980.000 pesos colombianos de multa que irán a parar a las arcas de un avivato. No comprendo yo que harán las prostitutas —no es eufemismo— los vendedores de "Bonice", chococonos, paletas, jugos, los que atienden chazas de cigarrillos y en general los trabajadores informales que ascienden a un delicado 45%. ¿Yo? Con tres paquetes de espaguetis, media libra de mantequilla, licor y cigarrillos podré vivir sin necesidad del mundo. No tengo electricidad, ni redes sociales, ni datos, ni minutos. No me preocupa demasiado la humanidad, seguramente en quince días seguirán allí. El decreto abarca montones de imprecisiones sobre quién puede salir y quien no. Si está enfermo sale con un acompañante, salen los de la salud y los del transporte que deben llevar a la primeros, se garantiza el abastecimiento, así que quienes fabrican, llevan y empacan comida deben salir, se cierran las autopistas. I60 está muerta, fui hasta allí para cerciorarme de los poderes del gobierno. Me aclaro, no puedo salir de mi casa. Soy nadie por decreto y no soy dueño de mi vida por presunción ajena. ¡Qué maldita rabia!
Día quinto: (martes 24 de marzo) Tengo velas para tres días más y deberé conseguir algo de detergente, mi ropa huele a viejo y a jabón de losa. Lo primero puede ser normal, Huele a encierro y a mojado. Por las mañanas abro la puerta y no deja de pasar algún desocupado que me cuenta buenas nuevas o me dice que ponga el televisor en "Teleantioquia" que ahí dicen todo. Más mentiras sobre la situación real, más sobre los poderosos hombres que gobiernan y más improvisación y muestras de ignorancia. Desde un principio sabíase que el virus se desarrolló en Wuhan China y harto sabía la ciencia sobre zoonosis y había advertido sobre lo que podría ocurrir. Un virus muta en un animal y luego pasa al humano que, indefenso frente a la mutación, debe enfrentarlo con sus defensas o morir o esperar a que la ciencia le encuentre vacuna. Realmente es un virus de gripe, una nueva gripe que provoca deficiencia respiratoria como el SARS o el MERS, pero si hay buenas defensas, esmerada atención y muchas camas y ventiladores, no hay tanto problema. Ese es el caso, un país cuyo sistema de atención hospitalario está colapsado, no podrá atender la emergencia y nuestros poderosos mandatarios la vieron clara. Auto secuestro antes de que cunda la muerte y luego seremos héroes por salvar muchas vidas. Póngale cuidado que después de esto van a repartir medallas de honor, nominaciones a premios de paz, menciones honoríficas y reconocimientos públicos de "héroes" que sólo se lavaban las manos como Pilatos.
Día sexto: (miércoles 25 de marzo) Debí volver a la ciudad. El campo no es agreste y hay mucho que hacer todo el día, pero el desabastecimiento y la usura es el pan de cada día. Los tomates, el maracuyá y la piña duplicaron su precio. En la ciudad tampoco es pan dulce. Los avivatos tratan de especular con el miedo. Muchos andan como en un mundo muerto con respiradores de filtro de pintura, tapabocas, medias y hasta servilletas. Me apertreché de algunas cosas y volví a la trinchera a esperar nuevas buenas o malas. Lo más cruel que pueda pasar es que el virus nos alcance y estar sometidos a padecer una gripe. Confío pleno en mi sistema inmune y en algunas pocas cosas que cargo para estar a gusto conmigo mismo. Me falta algo de lectura, parece que tendré que recurrir al modelo de lectura virtual. Las bibliotecas han cerrado. Releeré a Harari y algo sobre la mente humana y otros pocos textos que me acompañan. Sobre el estado o sus réplicas no he querido siquiera echarle un ojo a las lecturas. Camilo me informa que, de una manera curiosa, en muchas cárceles del país trataron de fugarse al mismo tiempo. No es raro si no lo han transmitido, los medios saben que si no hablan del coronavirus serán irremisiblemente cambiados de canal y que por el momento nada es más importante. Una fuga de presos no vale la pena, sólo aumentarán la incertidumbre. Imagino que más de uno quisiera estar tan seguro como en una cárcel.
Día séptimo: (jueves 26 de marzo) No hay quejas, las calles están vacías a no ser por unas cuantas caras comunes al centro, en los barrios la gente sale sin precaución aunque los casos, según las noticias, se han elevado. El pico trascendental de la campana gaussiana aún no se presiente y el problema apunta a que el tal enclaustramiento se alargue. Malos cálculos provocan indecisión y agonía. Para poder prever, se requiere mucha información y a veces la misma no basta para no equivocarse en las decisiones. De todas maneras arrancamos mal y seguimos mal. Las promesas gubernamentales no sirven de nada y el desabastecimiento ya se presiente, aunque no estemos sino empezando el aislamiento. Algunos pueden moverse por la ciudad gracias a un papel de excepción o por estar en una base de datos. Aspiro conseguir uno de esos. Necesito moverme, el enclaustramiento me desespera. Recuerdo "Sexta galería" de Martín Vigil. Los chicos al oscuro, consumiendo agua cada dos horas y por turnos y sin saber si podrán salir de allí. Me siento igual, aunque tengo comida, y agua, sé que nadie va a rescatarme del aburrimiento.
Día octavo: (viernes 27 de marzo) Tendré que moverme por la ciudad, veré como resulta, necesito conseguir unas baterías para el glucómetro de mi padre, dudo poder hacerlo, pero lo mínimo es intentarlo. No tendré nada nuevo que contar hasta que no haga la misión de salir para ver que tan candente es la calle y que tan reacios están los agentes del orden que pretenden imponer comparendos y encierros gratis. Supe de algunos alcaldes que pusieron a hacer planas de "No debo salir en tiempo de aislamiento" y supe de otros que deben pagar millonarias cifras o permanecer en cárcel hasta por ocho años. No tienen en donde retener a los que llaman criminales y ya quieren encerrar a los libres que se niegan a ser encerrados. He vuelto, las calles son hervidero de lo prometido, la gente sin hogar o que vive en la calle por alguna razón, las cercanías de la plaza hierven, pasan buses, el metro, taxis. No traté de subir a ninguno pero me dicen que exigen un documento para poder viajar, un salvoconducto como en los tiempos de Hitler necesitaran los judíos. No hay suministros eléctricos, caminé hasta la cascada y de nuevo por detrás del SENA hasta la plaza. Las personas de la calle se quedan mirándote, te saludan y luego te cuentan como es que no hay nadie en la calle para darles algo y te piden monedas o comida.
Día noveno: (sábado 28 de marzo) Salí de nuevo en moto, para probar ciertas eficacias policivas, nadie me detuvo, llegue al súper, compré y volví a salir. Sigo viendo bastante gente en la calle como para pensar que hay confinamiento. No he visto ni oído noticias, pero la poca gente que pude escuchar teme por el aumento de casos, el aumento de muertos. Donde Don Raúl escuché que iban dos muertos en El Cauca. El terrorismo gana espacio en las mentes y cada vez los veo más necesitados de tapabocas y geles. Al entrar me hicieron lavar con alcohol. Al salir había una masa hirviente de necesitados pidiendo su parte, bajo los puentes sigue atestado de gente de la calle y las dos cuadras que cubren las chatarrerías de La Paz, están de fiesta. Atravesé por un atajo y vi que habían roto muros de terrenos baldíos, pude ver adentro toda una comunidad, más diría un hospital: alguien en silla de ruedas, unos plásticos levantados para detener la lluvia, bastones de palos de escoba, camas improvisadas, una olla hirviendo en un rincón sobre una fogata... La fiesta apenas va a comenzar.
Día décimo: (domingo 29 de marzo) Escuché de algunos alborotos, nada concluyente. En un video enviado, se ve unos tipos arrojando piedras a una tienda de cadena y supuestamente entrando y vandalizando, vi otro donde un robapantallas explica que el virus se transmite por aerosoles. Nada nuevo, lo que llaman infodemia, un exceso de acceso a información sin verificar, sin dolientes y, probablemente, producto de la misma desinformación. Nuestro valle de lágrimas es ahora un valle de noticias falsas: reclame gigas gratis en la siguiente dirección; donaciones de mercados si visita la siguiente dirección; subsidio del gobierno si pone sus datos en el enlace... el kiwi es el antídoto... matar murciélagos... un sahumerio... una cadena de oración. No es infodemia es paninfodemia.
Día décimo primero: (lunes 30 de marzo) ¿Que ocurrirá con el que se le dañe la nevera, el celular, el fogón o el televisor en estos días? ¿El que tenga un corto en la electricidad? Alguno puede decirme que, de malas, pero las posibilidades existentes son reales y de seguro que ocurrirán. Pongamos sólo la parrilla y el celular que son necesidades básicas en estos tiempos, por más que tenga permiso de salir a buscar uno, al no ser alimentos no los va a encontrar ni a palos. Es más ¿Donde están los hujuemil colombianos que trabajan en tiendas de celulares, vidrios templados, cables y carcasas? había carretadas de ellos. ¿Qué andan haciendo en la cuarentena?
Día decimosegundo: (martes 31 de marzo) Me dediqué conscientemente a la corrección de un libro, no sentí el día, sólo el cansancio de pasar doce horas transcribiendo, corrigiendo, poniendo notas y organizando, no tuve tiempo de más, descansé el resto de la jornada.
Día decimotercero: (miércoles 1 de abril) Ya se oyen clamores y gritos, tal vez más desinformación, en cuanto a la continuación de la cuarentena hasta junio, por un año o año y medio. Puede ser falso, la economía ya está en sus límites y, muertos o no, debe activarse. Es probable que pocos quieran arriesgarse al virus, con la desinformación que existe, pero también es probable que la presa en la garganta que sienten algunos sea un incentivo para tratar de retomar el curso normal de las actividades.
Día decimocuarto: (jueves 2 de abril) A partir de hoy se aplica un concepto algo infernal llamado "pico y cédula" donde se restringen las salidas a unos números por día para aprovisionamiento, exámenes médicos y compra de drogas. Somos simples números y dinero para los gobernantes. Ya había pronosticado cosas como estas: "Su chaleco señor para poder respirar" o "su casco de alcohólico" ahora es su cédula si quiere comprar provisiones o medicamentos y no es que te los regalen, es que debes ganar para comprarlos y esperar el derecho de hacerlo. La situación se pone más crítica para quienes padecen enfermedades o están solos en casa o ambas. ¿Qué cédula le funcionará a los dos viejos de la esquina? ¿y quién es indocumentado? y ¿que hay si ha perdido documentos? multa de 932.000 pesos, dizque para darle tapabocas y batas a los héroes del momento.
Día decimoquinto: (viernes 3 de abril) Hoy si que los vi muertos del miedo. A la entrada de los almacenes obligan a hacer filas con cubrebocas y a dos metros de distancia, no dejan entrar sino de a 6 ó 10 personas, igual argumento usan en la plaza de mercado y tienen policía para enfrentar a los "malos" al entrar te tratan como a animales en matadero y te asperjan con una bomba de espalda que debe tener algún matabichos, todos somos portadores posibles y no falta quien "baila" ante el aspersor para quedar bien impregnado. Yo, como siempre, indignado. La emisora de la plaza transmitió el boletín policial sobre el "pico y cédula" y se hizo perifoneo durante la noche. Deberé salir para poder continuar con mi relato. Lo que puedo ver, a grandes rasgos, porque soy incapaz de detenerme demasiado tiempo en las alocuciones presidenciales desde la sala de despacho con todos sus ministros, es que diariamente se comprueba la inutilidad de los mandatarios y lo falsos que son. Existe una especulación patente: una canasta de huevos, que escasea, vale un 50% más y las frutas padecen hasta de un 100%. Hay desabastecimiento en los supermercados y eso es, para quienes tienen dinero para comprar, no quiero ni imaginar los miles que están, aparte de desechos por la espera de la muerte por el virus, hambrientos y sin saber que hacer con el sistema que les oprime: electricidad, gas, minutos, arriendo, datos...
Día decimosexto: (sábado 4 de abril) Las cosas se han puesto color de hormiga. No hay manera de viajar entre condominios porque no dejan pasar visitas en los apartamentos y quien sale es obligado a usar tapabocas y a conservar distancia entre otros individuos de la especie. Le reclaman la cédula y si no coincide con los días le imparten el comparendo. Quienes tienen un certificado de salida los siguen por GPS como a los trabajadores de EPM. Los que tienen un papel firmado por una empresa arriesgan su puesto y hasta cárcel si el documento es falso. ¡Estamos en cuarentena! secuestrados en nuestras casas, el fin no está claro y no saben que devenga en más encierro y en pérdidas económicas inmensas, quiebra de pequeños comerciantes, colapso de las importaciones. Al momento no hay donde comprar un par de zapatos o unos interiores. Los almacenes de ropa, inmuebles, arriendos, bisutería, prestamistas, centros comerciales, talleres de reparación, ventas de repuestos, depósitos y demás están en paro obligatorio. La economía resurgirá, pero ¿hasta cuando el pueblo soportará la ignominia de estar encerrados sin las garantías mínimas?
PS: Los bancos no cerraron y siguen a la espera de los deudores morosos.
Día decimoséptimo: (domingo 5 de abril) El encierro se ha hecho sin mucho afán y al parecer hemos logrado sobrevivir, aunque a una semana de su fin, se habla de aislamientos inteligentes y acordeones para seguir en esta impudencia que te considera enemigo si sales a la calle o si eres trabajador de la salud y donde ojos desconfiados te miran desde detrás de una mascarilla médica si toses, estornudas o te vas tragando los mocos con algo de ruido. Ya tenemos claro que las escuelas, colegios y universidades seguirán la ruta del tele estudio y todo aquel que pueda trabajar desde la casa deberá seguirlo haciendo y que las imposiciones de toque de queda y autosecuestro continúan para los mayores de 70 años y para los adolescentes, pero habrá que esperar los sagrados designios del gobernante y salvador, como ya lo apodan algunos turiferarios.
Día decimoctavo: (lunes 6 de abril) No dudo que muchos establecimientos seguirán cerrados y se extremarán los cuidados de cubrebocas, desinfectantes y distancias. Siguen cerrados los moteles, discotecas y bailaderos, prohibidas las reuniones de más de 50 personas y habrá toques de queda parciales, ley seca extendida y los pequeños corrillos de más de tres personas serán disueltos para que se respete la regla del metro de distancia. No dudo que el control social es una maravilla y que los resultados al final de esta semana serán alentadores: Cero muertos por violencia durante la cuarentena, cero lideres sociales asesinados, cero muertos por vendetta y las carreteras reportan la cifra más baja de todas las épocas en accidentes y muertos por accidentes de tránsito. Los seguros de SOAT y técnico mecánico brincan en una pata porque no hay devolución ni cubrimientos innecesarios de piernas rotas y operaciones. !Hurra¡ !bravo¡ se limpio el cielo y el río Medellín, desde ahora la vida será fácil, grita la gente.
Día decimonoveno: (martes 7 de abril) la prisión es prisión en cuanto debes obedecer a quienes están a cargo y es estricto el control y las medidas, los horarios: Baño a las 5:30 con agua helada y en combo, desayuno en el bongo esperando que alcance para todos, conteos cada 4 horas, dos horas de patio si hay buen comportamiento, almuerzo en el bongo si no hay mal comportamiento, celda, encierro, gritos, comida en el bongo si puedes con las sobras del almuerzo... A partir de hoy anuncian dos semanas más de cárcel ¿Quién puede estar feliz? Supongo que los temerosos, las aves acostumbradas a sus 35 centímetros cúbicos de vuelo, los peces de acuario y los perros de patio de 3 por 3.
Día decimoctavo: (miércoles 8 de abril) Todo es cierto, las calles siguen atestadas, todos tienen una o dos cédulas ─el mismo truco que emplee yo─ y suplican les atiendan o juran que van a conseguir medicina específica. No es cierto que la droga esté desabastecida, me ofrecieron en varias esquinas "cripa, ruedas, azules, moño". Lo que es falso es que las entidades bancarias estén trabajando. Di una amplia vuelta por la ciudad y apenas si los cajeros automáticos y eso, unos pocos. Dentro de la plaza funciona uno para consignar y uno para retirar. Villanueva cerrado, Camino Real cerrado, El Paso cerrado, Veracruz cerrado... hay atención bancaria con las restricciones de la cédula y desde lejos y sin entrar. Se reciben pagos, no se paga nada. La ley de la fila a un metro y medio de distancia es inapelable, pasa la ley ─sentados uno tras de otro en sus motos─ tocando sirena y exigiendo distancia y tapaboca. Existe fila para mercar, consignar, pagar, salir de casa, comprar minutos, pagar en cajas, retirar sueldos, ingresar a urgencias... la ley de la fila y del tiempo.
Día decimonoveno: (jueves 9 de abril) Suelo enterarme de las cosas por observación y rigidez pero puedo ver lo que la gente teme a los uniformados del área de la salud, a los vestidos de enfermeros, con cofia, con ropa de poliéster y algodón, así sean de barbero o teñidora de cabello profesional, causan un impacto tremendo en la gente. Si ya saben eso, deberían tratar de no salir con el fonendoscopio al pecho y el logo de la EPS en la charretera. Están pasando de ser héroes a mártires.
Día vigésimo: (viernes 10 de abril) La semana santa se celebra en casa, el papa desde su mansión y cada pobre desde su chabola. Muchos gritan apasionados que les dejen ver sus ídolos en las calles y que duren más las procesiones para tener tiempo de decirles sus cuitas y pedirles lo mismo de siempre: salud, dinero, pan, para ellos y los demás... el perdón de los pecados. Hoy no se aplana la curva y el único que irá al cadalso no es Jesuscristo, le acompañarán un 2% de los infectados, irremediablemente. Ante estas eventualidades ningún dios se ha adjudicado el castigo, aunque no faltan los creyentes que buscan promesas de pestes en las escrituras, yo me quedo igual: predecir guerra, hambre, caos, muerte... eso no es ser adivino.
Día vigesimoprimero: (sábado 11 de abril) No he visto tanta contrición como esperaba, supuse que algunos idealistas del fin del mundo se suicidarían en masa y que toda una comunidad creyente no se quedaría en casa en su semana mayor y harían las 20 estaciones, la misa de gallo y las procesiones correspondientes a sus santos y apóstoles como a la comitiva del santo sepulcro. Equivocado, el dios de los cristianos no pudo conmemorar por lo alto su cuaresma y sus feligreses le han traicionado desde la fe, ninguno ha tenido el más grano miserable de mostaza de ella, prefieren conservar la vida de pecadores encerrados y con las manos limpias, muertos de miedo pero vivos.
Día vigesimosegundo: (domingo 12 de abril) El encierro termina mañana, no hay misa de resurrección, los Lázaros continúan muertos y más muertos que nunca. Hay tantos que ya se habla de entierros tipo gubernamental: en fosa común. El derecho da pie para ver una que otra noticia y no falta un genio asesor del gobierno que concluye genialmente que "se acerca una coyuntura económica" su título debe ser de Harvar o de Oxford. Tristemente hoy, recibo la noticia calamitosa de que este diario deberá extenderse por 15 días más. Vomitaré un rato, no porque me haga falta la gente, no, nunca. Me aterra el encierro.
Día cuadragésimosegundo: Nada ha cambiado, las calles siguen en desescalada desde hace una semana. Se ven más vehículos y más gente. No he visto gran desabastecimiento, pero te piden pagar con tarjeta porque está prohibido usar billetes. Los tenderos y administradores están atentos a negarte atención si no usas barbijo y no tienes una tarjeta con dinero plástico. A una semana de cumplirse el nuevo plazo, no hay dudas que cambiará el nombre del encierro, pero las condiciones seguirán iguales: mercado por días, género o placa; prohibición de venta o consumo de licor; ningún evento de concierto, reunión, misa, protesta o cacerolazo; cierre táctico de autopistas prohibiendo la movilidad a los mismos que hasta hoy están sufriendo de casa por cárcel, toque de queda. Paranoia en las entradas de los pueblos con los visitantes y atropellos generales contra la población que trate de contravenir las normas.
Día octavo: (viernes 27 de marzo) Tendré que moverme por la ciudad, veré como resulta, necesito conseguir unas baterías para el glucómetro de mi padre, dudo poder hacerlo, pero lo mínimo es intentarlo. No tendré nada nuevo que contar hasta que no haga la misión de salir para ver que tan candente es la calle y que tan reacios están los agentes del orden que pretenden imponer comparendos y encierros gratis. Supe de algunos alcaldes que pusieron a hacer planas de "No debo salir en tiempo de aislamiento" y supe de otros que deben pagar millonarias cifras o permanecer en cárcel hasta por ocho años. No tienen en donde retener a los que llaman criminales y ya quieren encerrar a los libres que se niegan a ser encerrados. He vuelto, las calles son hervidero de lo prometido, la gente sin hogar o que vive en la calle por alguna razón, las cercanías de la plaza hierven, pasan buses, el metro, taxis. No traté de subir a ninguno pero me dicen que exigen un documento para poder viajar, un salvoconducto como en los tiempos de Hitler necesitaran los judíos. No hay suministros eléctricos, caminé hasta la cascada y de nuevo por detrás del SENA hasta la plaza. Las personas de la calle se quedan mirándote, te saludan y luego te cuentan como es que no hay nadie en la calle para darles algo y te piden monedas o comida.
Día noveno: (sábado 28 de marzo) Salí de nuevo en moto, para probar ciertas eficacias policivas, nadie me detuvo, llegue al súper, compré y volví a salir. Sigo viendo bastante gente en la calle como para pensar que hay confinamiento. No he visto ni oído noticias, pero la poca gente que pude escuchar teme por el aumento de casos, el aumento de muertos. Donde Don Raúl escuché que iban dos muertos en El Cauca. El terrorismo gana espacio en las mentes y cada vez los veo más necesitados de tapabocas y geles. Al entrar me hicieron lavar con alcohol. Al salir había una masa hirviente de necesitados pidiendo su parte, bajo los puentes sigue atestado de gente de la calle y las dos cuadras que cubren las chatarrerías de La Paz, están de fiesta. Atravesé por un atajo y vi que habían roto muros de terrenos baldíos, pude ver adentro toda una comunidad, más diría un hospital: alguien en silla de ruedas, unos plásticos levantados para detener la lluvia, bastones de palos de escoba, camas improvisadas, una olla hirviendo en un rincón sobre una fogata... La fiesta apenas va a comenzar.
Día décimo: (domingo 29 de marzo) Escuché de algunos alborotos, nada concluyente. En un video enviado, se ve unos tipos arrojando piedras a una tienda de cadena y supuestamente entrando y vandalizando, vi otro donde un robapantallas explica que el virus se transmite por aerosoles. Nada nuevo, lo que llaman infodemia, un exceso de acceso a información sin verificar, sin dolientes y, probablemente, producto de la misma desinformación. Nuestro valle de lágrimas es ahora un valle de noticias falsas: reclame gigas gratis en la siguiente dirección; donaciones de mercados si visita la siguiente dirección; subsidio del gobierno si pone sus datos en el enlace... el kiwi es el antídoto... matar murciélagos... un sahumerio... una cadena de oración. No es infodemia es paninfodemia.
Día décimo primero: (lunes 30 de marzo) ¿Que ocurrirá con el que se le dañe la nevera, el celular, el fogón o el televisor en estos días? ¿El que tenga un corto en la electricidad? Alguno puede decirme que, de malas, pero las posibilidades existentes son reales y de seguro que ocurrirán. Pongamos sólo la parrilla y el celular que son necesidades básicas en estos tiempos, por más que tenga permiso de salir a buscar uno, al no ser alimentos no los va a encontrar ni a palos. Es más ¿Donde están los hujuemil colombianos que trabajan en tiendas de celulares, vidrios templados, cables y carcasas? había carretadas de ellos. ¿Qué andan haciendo en la cuarentena?
Día decimosegundo: (martes 31 de marzo) Me dediqué conscientemente a la corrección de un libro, no sentí el día, sólo el cansancio de pasar doce horas transcribiendo, corrigiendo, poniendo notas y organizando, no tuve tiempo de más, descansé el resto de la jornada.
Día decimotercero: (miércoles 1 de abril) Ya se oyen clamores y gritos, tal vez más desinformación, en cuanto a la continuación de la cuarentena hasta junio, por un año o año y medio. Puede ser falso, la economía ya está en sus límites y, muertos o no, debe activarse. Es probable que pocos quieran arriesgarse al virus, con la desinformación que existe, pero también es probable que la presa en la garganta que sienten algunos sea un incentivo para tratar de retomar el curso normal de las actividades.
Día decimocuarto: (jueves 2 de abril) A partir de hoy se aplica un concepto algo infernal llamado "pico y cédula" donde se restringen las salidas a unos números por día para aprovisionamiento, exámenes médicos y compra de drogas. Somos simples números y dinero para los gobernantes. Ya había pronosticado cosas como estas: "Su chaleco señor para poder respirar" o "su casco de alcohólico" ahora es su cédula si quiere comprar provisiones o medicamentos y no es que te los regalen, es que debes ganar para comprarlos y esperar el derecho de hacerlo. La situación se pone más crítica para quienes padecen enfermedades o están solos en casa o ambas. ¿Qué cédula le funcionará a los dos viejos de la esquina? ¿y quién es indocumentado? y ¿que hay si ha perdido documentos? multa de 932.000 pesos, dizque para darle tapabocas y batas a los héroes del momento.
Día decimoquinto: (viernes 3 de abril) Hoy si que los vi muertos del miedo. A la entrada de los almacenes obligan a hacer filas con cubrebocas y a dos metros de distancia, no dejan entrar sino de a 6 ó 10 personas, igual argumento usan en la plaza de mercado y tienen policía para enfrentar a los "malos" al entrar te tratan como a animales en matadero y te asperjan con una bomba de espalda que debe tener algún matabichos, todos somos portadores posibles y no falta quien "baila" ante el aspersor para quedar bien impregnado. Yo, como siempre, indignado. La emisora de la plaza transmitió el boletín policial sobre el "pico y cédula" y se hizo perifoneo durante la noche. Deberé salir para poder continuar con mi relato. Lo que puedo ver, a grandes rasgos, porque soy incapaz de detenerme demasiado tiempo en las alocuciones presidenciales desde la sala de despacho con todos sus ministros, es que diariamente se comprueba la inutilidad de los mandatarios y lo falsos que son. Existe una especulación patente: una canasta de huevos, que escasea, vale un 50% más y las frutas padecen hasta de un 100%. Hay desabastecimiento en los supermercados y eso es, para quienes tienen dinero para comprar, no quiero ni imaginar los miles que están, aparte de desechos por la espera de la muerte por el virus, hambrientos y sin saber que hacer con el sistema que les oprime: electricidad, gas, minutos, arriendo, datos...
Día decimosexto: (sábado 4 de abril) Las cosas se han puesto color de hormiga. No hay manera de viajar entre condominios porque no dejan pasar visitas en los apartamentos y quien sale es obligado a usar tapabocas y a conservar distancia entre otros individuos de la especie. Le reclaman la cédula y si no coincide con los días le imparten el comparendo. Quienes tienen un certificado de salida los siguen por GPS como a los trabajadores de EPM. Los que tienen un papel firmado por una empresa arriesgan su puesto y hasta cárcel si el documento es falso. ¡Estamos en cuarentena! secuestrados en nuestras casas, el fin no está claro y no saben que devenga en más encierro y en pérdidas económicas inmensas, quiebra de pequeños comerciantes, colapso de las importaciones. Al momento no hay donde comprar un par de zapatos o unos interiores. Los almacenes de ropa, inmuebles, arriendos, bisutería, prestamistas, centros comerciales, talleres de reparación, ventas de repuestos, depósitos y demás están en paro obligatorio. La economía resurgirá, pero ¿hasta cuando el pueblo soportará la ignominia de estar encerrados sin las garantías mínimas?
PS: Los bancos no cerraron y siguen a la espera de los deudores morosos.
Día decimoséptimo: (domingo 5 de abril) El encierro se ha hecho sin mucho afán y al parecer hemos logrado sobrevivir, aunque a una semana de su fin, se habla de aislamientos inteligentes y acordeones para seguir en esta impudencia que te considera enemigo si sales a la calle o si eres trabajador de la salud y donde ojos desconfiados te miran desde detrás de una mascarilla médica si toses, estornudas o te vas tragando los mocos con algo de ruido. Ya tenemos claro que las escuelas, colegios y universidades seguirán la ruta del tele estudio y todo aquel que pueda trabajar desde la casa deberá seguirlo haciendo y que las imposiciones de toque de queda y autosecuestro continúan para los mayores de 70 años y para los adolescentes, pero habrá que esperar los sagrados designios del gobernante y salvador, como ya lo apodan algunos turiferarios.
Día decimoctavo: (lunes 6 de abril) No dudo que muchos establecimientos seguirán cerrados y se extremarán los cuidados de cubrebocas, desinfectantes y distancias. Siguen cerrados los moteles, discotecas y bailaderos, prohibidas las reuniones de más de 50 personas y habrá toques de queda parciales, ley seca extendida y los pequeños corrillos de más de tres personas serán disueltos para que se respete la regla del metro de distancia. No dudo que el control social es una maravilla y que los resultados al final de esta semana serán alentadores: Cero muertos por violencia durante la cuarentena, cero lideres sociales asesinados, cero muertos por vendetta y las carreteras reportan la cifra más baja de todas las épocas en accidentes y muertos por accidentes de tránsito. Los seguros de SOAT y técnico mecánico brincan en una pata porque no hay devolución ni cubrimientos innecesarios de piernas rotas y operaciones. !Hurra¡ !bravo¡ se limpio el cielo y el río Medellín, desde ahora la vida será fácil, grita la gente.
Día decimonoveno: (martes 7 de abril) la prisión es prisión en cuanto debes obedecer a quienes están a cargo y es estricto el control y las medidas, los horarios: Baño a las 5:30 con agua helada y en combo, desayuno en el bongo esperando que alcance para todos, conteos cada 4 horas, dos horas de patio si hay buen comportamiento, almuerzo en el bongo si no hay mal comportamiento, celda, encierro, gritos, comida en el bongo si puedes con las sobras del almuerzo... A partir de hoy anuncian dos semanas más de cárcel ¿Quién puede estar feliz? Supongo que los temerosos, las aves acostumbradas a sus 35 centímetros cúbicos de vuelo, los peces de acuario y los perros de patio de 3 por 3.
Día decimoctavo: (miércoles 8 de abril) Todo es cierto, las calles siguen atestadas, todos tienen una o dos cédulas ─el mismo truco que emplee yo─ y suplican les atiendan o juran que van a conseguir medicina específica. No es cierto que la droga esté desabastecida, me ofrecieron en varias esquinas "cripa, ruedas, azules, moño". Lo que es falso es que las entidades bancarias estén trabajando. Di una amplia vuelta por la ciudad y apenas si los cajeros automáticos y eso, unos pocos. Dentro de la plaza funciona uno para consignar y uno para retirar. Villanueva cerrado, Camino Real cerrado, El Paso cerrado, Veracruz cerrado... hay atención bancaria con las restricciones de la cédula y desde lejos y sin entrar. Se reciben pagos, no se paga nada. La ley de la fila a un metro y medio de distancia es inapelable, pasa la ley ─sentados uno tras de otro en sus motos─ tocando sirena y exigiendo distancia y tapaboca. Existe fila para mercar, consignar, pagar, salir de casa, comprar minutos, pagar en cajas, retirar sueldos, ingresar a urgencias... la ley de la fila y del tiempo.
Día decimonoveno: (jueves 9 de abril) Suelo enterarme de las cosas por observación y rigidez pero puedo ver lo que la gente teme a los uniformados del área de la salud, a los vestidos de enfermeros, con cofia, con ropa de poliéster y algodón, así sean de barbero o teñidora de cabello profesional, causan un impacto tremendo en la gente. Si ya saben eso, deberían tratar de no salir con el fonendoscopio al pecho y el logo de la EPS en la charretera. Están pasando de ser héroes a mártires.
Día vigésimo: (viernes 10 de abril) La semana santa se celebra en casa, el papa desde su mansión y cada pobre desde su chabola. Muchos gritan apasionados que les dejen ver sus ídolos en las calles y que duren más las procesiones para tener tiempo de decirles sus cuitas y pedirles lo mismo de siempre: salud, dinero, pan, para ellos y los demás... el perdón de los pecados. Hoy no se aplana la curva y el único que irá al cadalso no es Jesuscristo, le acompañarán un 2% de los infectados, irremediablemente. Ante estas eventualidades ningún dios se ha adjudicado el castigo, aunque no faltan los creyentes que buscan promesas de pestes en las escrituras, yo me quedo igual: predecir guerra, hambre, caos, muerte... eso no es ser adivino.
Día vigesimoprimero: (sábado 11 de abril) No he visto tanta contrición como esperaba, supuse que algunos idealistas del fin del mundo se suicidarían en masa y que toda una comunidad creyente no se quedaría en casa en su semana mayor y harían las 20 estaciones, la misa de gallo y las procesiones correspondientes a sus santos y apóstoles como a la comitiva del santo sepulcro. Equivocado, el dios de los cristianos no pudo conmemorar por lo alto su cuaresma y sus feligreses le han traicionado desde la fe, ninguno ha tenido el más grano miserable de mostaza de ella, prefieren conservar la vida de pecadores encerrados y con las manos limpias, muertos de miedo pero vivos.
Día vigesimosegundo: (domingo 12 de abril) El encierro termina mañana, no hay misa de resurrección, los Lázaros continúan muertos y más muertos que nunca. Hay tantos que ya se habla de entierros tipo gubernamental: en fosa común. El derecho da pie para ver una que otra noticia y no falta un genio asesor del gobierno que concluye genialmente que "se acerca una coyuntura económica" su título debe ser de Harvar o de Oxford. Tristemente hoy, recibo la noticia calamitosa de que este diario deberá extenderse por 15 días más. Vomitaré un rato, no porque me haga falta la gente, no, nunca. Me aterra el encierro.
Día cuadragésimosegundo: Nada ha cambiado, las calles siguen en desescalada desde hace una semana. Se ven más vehículos y más gente. No he visto gran desabastecimiento, pero te piden pagar con tarjeta porque está prohibido usar billetes. Los tenderos y administradores están atentos a negarte atención si no usas barbijo y no tienes una tarjeta con dinero plástico. A una semana de cumplirse el nuevo plazo, no hay dudas que cambiará el nombre del encierro, pero las condiciones seguirán iguales: mercado por días, género o placa; prohibición de venta o consumo de licor; ningún evento de concierto, reunión, misa, protesta o cacerolazo; cierre táctico de autopistas prohibiendo la movilidad a los mismos que hasta hoy están sufriendo de casa por cárcel, toque de queda. Paranoia en las entradas de los pueblos con los visitantes y atropellos generales contra la población que trate de contravenir las normas.
sábado, 11 de abril de 2020
Félix María Serafín Sánchez de Samaniego y Zabala. Poesía pandémica.
Quiso el infausto hado
hacerse cargo del mundo
y en un descuido profundo
quedó el planeta parado
Un ser ínfimo y tirano
se apoderó del planeta
y ataco cual vil chincheta
!voto a tal¡ deteneos
La igualdad al fin brotó
pensamos los filisteos
pero el pobre y el anciano
pagaron los platos rotos
El mal puede que todo arrase
pero el enemigo no fue tan malo
más mala fue la águila propia
que mata, trincha, devora, pilla y vase
Al principio nadie supo
que desgracias le cupieron
en casa los embutieron
y fueron todos en grupo
Pensaron en vacaciones
fiesta, rumba, juerga y jarana
y hete aquí que se alargaron
la libertad, fue lejana
Los muertos antes que brotar manaron
los contagiados repuntan
pero las pruebas rápidas
bastante se demoraron
Nadie sabe cual es la causa
ni el nombre del acusado
pero hay que estar alejados
y lavar las manos en pausa
Discuten por tapabocas
y por guantes de látex crudo
mas por mal usar el felpudo
las cuentas quedaron ñocas
Se sacraliza el gel con alcohol
se alaba el desinfectante
se castiga al pobre tunante
y al que no hable español
Los aeropuertos cerraron
después de traer el virus
y luego con arcabuz
trataron de hacerle frente
Maduro dona dos secuenciadoras
que harto que le hacen falta
y el genio en la portería
las rechaza con maestría
Autoridades decretan harto
ayudas, pan, mercaditos
entregan dos que les filman
y cuatro que van pa'l saco
Las familias antioqueñas
aportan en el papel
y descuentan en impuestos
lo que sale del carriel
Los artistas repuntaron
donando horas en vivo
se lucieron del archivo
lo que nunca les compraron
Un tenista muy famoso
con plata hasta el entresijo
donó orondo el muy canijo
un suéter bien sudoroso
Írrito y tonto me quedé en casa
arriendo, sevicios, streaming, parabólica
hubo que hacerles conejo, mica
por la barriga que pide grasa
Dicen que causa gripa
dolor, náuseas, quebranto
moquera, rabia y espanto
si los pulmones constipa
Empieza a faltar el aire
y la tos seca lo anuncia
y todo amigo renuncia
si toses lo que respire
Díjetelo, dígotelo y dirételo
que no es tan malo el agravio
y que el gobierno se lavó, obvio
las manos con el aislado
El sistema de salud propio
no alcanza a atender miaja
que los padres precursores
lo asaltaron desde antaño
Diez pisos, un médico y tres enfermeras
cuatro camas, muchas deudas, ni una sola máquina buena
UCI no acierta a tener, pero si un ventilador
que no prende y es de techo y un aspa tiene cojera
Un sabio fenomenal
predijo que habría recesión
!salve dios qué colofón¡
!qué hombre, que prócer más colosal¡
Me retiro en un sólo frémito
me vuelvo a mis animales
que los quiero y valen más
que cualquiera humanidades
!Vade retro Satanás¡ !oxte puto¡
aléjate de mi lado
que la ayuda del gobierno
no alcanza para un sudado
hacerse cargo del mundo
y en un descuido profundo
quedó el planeta parado
Un ser ínfimo y tirano
se apoderó del planeta
y ataco cual vil chincheta
!voto a tal¡ deteneos
La igualdad al fin brotó
pensamos los filisteos
pero el pobre y el anciano
pagaron los platos rotos
El mal puede que todo arrase
pero el enemigo no fue tan malo
más mala fue la águila propia
que mata, trincha, devora, pilla y vase
Al principio nadie supo
que desgracias le cupieron
en casa los embutieron
y fueron todos en grupo
Pensaron en vacaciones
fiesta, rumba, juerga y jarana
y hete aquí que se alargaron
la libertad, fue lejana
Los muertos antes que brotar manaron
los contagiados repuntan
pero las pruebas rápidas
bastante se demoraron
Nadie sabe cual es la causa
ni el nombre del acusado
pero hay que estar alejados
y lavar las manos en pausa
Discuten por tapabocas
y por guantes de látex crudo
mas por mal usar el felpudo
las cuentas quedaron ñocas
Se sacraliza el gel con alcohol
se alaba el desinfectante
se castiga al pobre tunante
y al que no hable español
Los aeropuertos cerraron
después de traer el virus
y luego con arcabuz
trataron de hacerle frente
Maduro dona dos secuenciadoras
que harto que le hacen falta
y el genio en la portería
las rechaza con maestría
Autoridades decretan harto
ayudas, pan, mercaditos
entregan dos que les filman
y cuatro que van pa'l saco
Las familias antioqueñas
aportan en el papel
y descuentan en impuestos
lo que sale del carriel
Los artistas repuntaron
donando horas en vivo
se lucieron del archivo
lo que nunca les compraron
Un tenista muy famoso
con plata hasta el entresijo
donó orondo el muy canijo
un suéter bien sudoroso
Írrito y tonto me quedé en casa
arriendo, sevicios, streaming, parabólica
hubo que hacerles conejo, mica
por la barriga que pide grasa
Dicen que causa gripa
dolor, náuseas, quebranto
moquera, rabia y espanto
si los pulmones constipa
Empieza a faltar el aire
y la tos seca lo anuncia
y todo amigo renuncia
si toses lo que respire
Díjetelo, dígotelo y dirételo
que no es tan malo el agravio
y que el gobierno se lavó, obvio
las manos con el aislado
El sistema de salud propio
no alcanza a atender miaja
que los padres precursores
lo asaltaron desde antaño
Diez pisos, un médico y tres enfermeras
cuatro camas, muchas deudas, ni una sola máquina buena
UCI no acierta a tener, pero si un ventilador
que no prende y es de techo y un aspa tiene cojera
Un sabio fenomenal
predijo que habría recesión
!salve dios qué colofón¡
!qué hombre, que prócer más colosal¡
Me retiro en un sólo frémito
me vuelvo a mis animales
que los quiero y valen más
que cualquiera humanidades
!Vade retro Satanás¡ !oxte puto¡
aléjate de mi lado
que la ayuda del gobierno
no alcanza para un sudado
viernes, 10 de abril de 2020
Las perversiones de Ana
Su primer beso lo prodigó cuando estaba en el jardín de niños a un hermoso bebe de ojos azules y ella aseguraba que "fue con "beso francés" obvio con un gringo de esos" y apenas tenía cuatro años y de allí en más su vida estaría marcada por una constante sexual similar a la de Julieth de Sade, pero con visos de realidad, si pudiera expresarlo, como una Julieth latina. Recordaba que a la edad de cinco años se sentaba con su padre a ver televisión y en las escenas un poco fuertes ─nada exagerado, una pequeña escena de sexo seco de una serie en la franja no familiar y nada que al comparar con un baile actual no deje al primero sonrojado por lo pueril─ se tocaba la entrepierna y decía "es que me hace cosquillas aquí". El padre incómodo buscaba unas caricaturas o salía con ella a buscar una distracción y desde ya comprendía que su hija tenía una especie de mecha adelantada, su madurez sexual aún distaba una década por lo menos, pero, de alguna manera, en su cerebro, se había adelantado, aunque a veces pensaba para sí ─preocupaciones de padre novato─ al final de cuentas sólo tenía a Pablo de 8 años y a Ana de 5 y por el bienestar de su bolsillo no pensaba engendrar más y le había dicho a su esposa que se hiciera operar. Ana, como "María la Bandida", se chupó su primera rasca de una cantimplora y luego esperaba con ansias los restos de aguardiente que el abuelo acostumbraba a tomar religiosamente todas las mañanas y en las navidades y fiestas lograba hacerse con varias pintas del vino dulce "Cherry" que repartían con las galletas. No era alcohólica y nunca lo fue, pero eran momentos de felicidad imitar al hombre ebrio de la casa que llega a implantar orden en el gallinero. Durante su pesada niñez, Ana vivió muchas pasiones infantiles, cuando jugaba con sus amigas del barrio, siempre hacía el papel de papá y ella lo disfrutaba dando órdenes, golpeando a sus compañeras ─las mamás del juego─ en las nalgas tiernas en señal de posesión como vio hacer al macho humano en tantas series y películas y cuando estaban solas, se acostaban y Ana se subía en ellas vestida y fingía una penetración ─la verdad es que sólo brincaba como una loca─ que, a las otras amiguitas dejaba estupefactas pero que "así debe de ser el juego" y constantemente se despedía o llegaba estampándoles un sonoro beso en la boca. A los nueve años tuvo un encuentro con su hermano; ya muchas veces lo había visto al orinar interesada en ese tubo curioso que ella inútilmente se buscaba cuando estaba sola y suponía que habría de crecerle como vio crecer el de su hermano y en una noche que fue especialmente larga, ellos igual dormían en la misma habitación y compartían todo, ella se pasó a la cama de Pablo y comenzó a buscar bajo el pijama hasta que halló el insignificante tubo y empezó a tocarlo y a examinarlo con atención. Pablo se despertó y fingió el sueño y sufrió de una pequeña erección con la que ella quedó maravillada y más convencida que un día le crecería uno de esos y lo tendría para sí misma ─no se equivocó, tuvo cientos a su disposición─ y se volvió a la cama a soñar con lo que haría con su aún no crecido juguete. A los doce años comprendió que no tendría un juguete como el que añoraba, pero eso no le impidió tener su primera experiencia sexual con Paula, una compañera del colegio que también era su vecina y que maliciosamente compartieron cama después de una pijamada. Se abrazaron tiernamente luego de que las dejaran solas y ella sufrió una erección, su clítoris y sus pechos se ruborizaron y se hincharon y, no amorosamente, como suele ocurrir, sino en un arrebato místico, Ana frotó su henchido cuerpo contra el de Paula y la disfrutó y la poseyó de todas las maneras posibles. No es de dudar que Paula lo disfrutó puesto que seguía buscando oportunidades para repetir el evento. Se buscaban en los baños y no era raro que entraran juntas al mismo y se dieran besos apasionados, aprovechaban las tardes en casa cuando los padres pensaban que hacían tareas para desfogarse la una en la otra y de allí surgió el amor que Ana jamás olvidaría. No obstante a los catorce años, un chico adorable le hizo perder la virginidad y ella quedó igual de encantada y en su cerebro no había ningún debate, se podía pasar igual de bueno con una chica que con un chico y a esas andadas dedicó todo el albor de su juventud, coqueteaba con las chicas y sonsacaba a los chicos y todos se veían atraídos a ese vendaval rojo que absorbía y quemaba. Recordaba claramente a su madre cuando le preguntaba enojada en su niñez "cuando le iba a crecer el tubito entre las piernas" y la madre, sin sorna, le decía "tranquila mi amor que con eso que usted tiene se va a conseguir muchos de los que quiere". No hubo falsedad ni engaño, primas, primos, amigos, amigas, compañeras del CEFA y mujeres entradas en edad fueron suyas a discreción y ella no se ruborizaba, por el contrario, contaba las aventuras como si de una película se trataran: Manuela la de la tienda, Sofía, Lucy y Laura las vecinas, Lady y Andrea las compañeras del colegio, Luisa la prima, por no incluir a Ferney, Jaime y Andrés, fueron presas de sus deseos y conocieron, por primera vez, a la fogosa pelirroja que no le hacía honores a las virginidades de una ni de otro. En lo que a iniciados se refiere, que sus encuentros sexuales fueron tantos y tan frecuentes que no estoy aquí para cansarlos con nombres y aventuras del mismo tono ─y no pretendo que el cuento se vuelva un tomo quijotesco como los que mostraban los procesos de la inquisición─ y con tan diversos ya iniciados. A los 17 años estaba convencida que era bisexual y se consiguió un hombre como excusa y fue su novio por 7 años, pero sin olvidar a su primer amor Paula que ya se había casado ─casado con otra chica y adoptado un hijo de ella─ y tenido un hijo, pero que cuando se decidía a ir a buscarla ─y la encontraba siempre─ se le sentaba en las piernas y le hablaba cosas al oído y Ana sucumbía a sus encantos y desaparecían en un taxi que las llevaba a algún nido de amor. Una semana más tarde ella juraba que Paula no le volvería a hacer eso, pero verla y caer en sus brazos era la misma acción. A los 25 decidió abandonar al novio con el que se pensaba casar y disfrutó de poder atraer a sus redes indistintamente a hombres y mujeres y a veces a ambos al mismo tiempo, aunque a veces se cohibía de demasiado placer y sabía como controlar ese fuego en ella para no caer en cualesquier sábana. A mí me contaba estas historias y yo las puse acá, soñando con las perversiones de Ana y con Ana, con esa pelirroja andando desnuda por el corredor de mi casa tratando de romper alguna ventana para colarse, con su risa infantil, su cara blanca y angulosa de femme fatale, con su desparpajo para hablar de sexo como si se tratara de las onces, con un cuento de censura social en los labios y con sus mil artimañas, pero sabiendo que jamás podría luchar contra la supervillana Paula.
jueves, 9 de abril de 2020
La gran familia del aislamiento obligatorio V
Patricia Alvarado Viuda de Restrepo fue golpeada por su cónyuge en un arrebato de histeria provocado por el aislamiento preventivo ─siempre se ha sabido que los machos en aislamiento son más violentos e impredecibles─ no pudo ir a una comisaria porque debido al virus están trabajando desde casa y aunque ella se conectó desde su teléfono inteligente, le fue imposible saltar todos los requerimientos para poner una demanda contra Elkin de Jesús Restrepo. Al final, los moretones se diluyeron y la sangre se estancó y ella se quitó de nuevo el "viuda" y lo recibió de nuevo en su cama orgullosa de tener un macho tan respetable.
Rossana y Julián Contreras son niños maltratados por sus padres que no pueden escaparse de su casa por temor al contagio, ella le ha dicho a su madre muchas veces que su padre abusó de ella, pero la madre ha permanecido incrédula y por respuesta le ha dado otro bofetón por inventar mentiras. El niño permanece callado, pero las marcas de los golpes tardarán más de quince días en desaparecer y las estaciones de la policía también están ocupadas con la cuarentena y no tienen tiempo para "niñerías".
Andrea Pulgarín Ceballos no soportó la encerrona y se reunió con unos vecinos para desahogar esa calentura que la tenía hirviendo, no recuerda cual de todos olvidó usar condón porque la regla no le llegó y ahora no sabe como excusarse con sus padres. Ha pensado sinceramente que inventar una historia cómo la de la concepción sin pecado es una perdida de tiempo aunque sus padres son católicos y creyentes a ultranza. Espera que pueda escaparse al aislamiento y comprar una pastilla del día después y que funcione o si no tener al chino porque ¿que más se hace con tanto católico? darles más.
Víctor Santiago Espineta Méndez vive en un sitio tan pequeño que no ha podido evadirse con su amante y aunque vive conectada con ella por red, debe ser muy cuidadoso de que su mujer no le detecte la cara de lascivia cuando ella le envía fotos y videos desnuda, por fortuna tiene un programa de ocultación muy bueno y el móvil tiene bloqueador de huella y contraseña. No se imagina lo bien que la va a pasar el martes en cualquier parte con ella y tampoco se imagina las peripecias que ha tenido que hacer su esposa para poder enviarle videos y fotos a su amante propio.
Damián Palacio Sierra no puede creer que el aislamiento se alargue, está cansado de masturbarse y de pensar en su novia que sigue reacia a darle la prueba de amor, pero sabe que si pudiera encerrarla, invitarla a algo, un baile, un parche, tendría la oportunidad que no ha podido tener en esta cuarentena, ahora es tan de malas que se la roba otro sabiendo que él le ha gastado bastante para que le toque nuevo. Urde planes para la primera semana de desencierro pero ya le advirtieron que el toque de queda se extiende a adolescentes y a viejos. El busca una cédula para poder escabullirse a donde su amada.
Misael Durango está harto de los mimos de su mujer, pero ha tenido la virtud de mostrarle afecto y hacerle el amor dos veces por semana, no se extrañará cuando deba quedarse en la oficina varias veces a adelantar trabajo atrasado y deba apagar su móvil para concentrarse.
Ezequiel González Mazo no conoce de tecnologías ni de ventanas de incógnito y ha debido estar aislado de sus queridos adolescentes por el tiempo total del aislamiento y ahora le dicen que no puede salir al terminar por un toque de queda de la decrepitud. Por fortuna sus muchachos podrán ir a visitarle y él cuenta con dinero efectivo para pagarles. Ya la espera no es mucha.
Adriana María Aristizabal descubrió que su esposo recibía fotos de su amante y videos, también se enteró donde vive y que es casada, hasta se enteró en donde trabaja y donde se van a ver el lunes. Supone que reaccionar exageradamente no le dará ninguna ventaja y ella lo que quiere es deshacerse de ese trapo viejo, de ese lastre por el que no siente nada hace años, esperará hasta el martes y cuando no aparezca le echará fuego a la casa y a todas sus cosas y se volverá a la esquina de siempre, más fuerte y más segura de que las mujeres felices no existen y que no se pueden comer perdices para siempre.
María Libia Toro vio reunida a su familia completa por vez primera en 11 años, la mayoría estaban más pendientes de su celular que de la cena, pero fue un gusto tomarle la foto a la comida servida, no hubiera sido una buena foto con los comensales ocupados cada uno en sus cosas.
Pablo Naranjo descubrió lo inútil de ser ludita, xenófobo ─entendiendo que su xenofobia se extendía a la casa vecina a 600 metros de distancia─ misántropo y ácrata. Nadie se enteró de sus lecciones, nadie se arrimó a darle saludos y no tuvo necesidad de esforzarse en la cuarentena. Cree firmemente que así debería ser la humanidad y propende por continuar sin saludar, sin abrazar y sin besar a nadie, sin aproximarse a nadie y sin el afán social de ser hipócrita con nadie. Para él la pandemia es la solución y los métodos para contenerla la practicidad en pleno.
María Isabel Tamayo Tamayo cree improbable la extensión de la cuarentena y está programando desatrasarse de todas las rumbas que no hizo en estos 20 días: piensa fumar "mariguana" el 4:20 hasta perder la conciencia y salir cada noche a una taberna distinta con un licor distinto y con un hombre u hombres distintos, no espera que la vida le vuelva a dar tan duro y que si le da, que se haya desquitado en su fuero interno para siempre.
Beatriz Valenzuela y Mario Castiblanco, ambos trabajadores de la salud han visto su mundo atacado por la ignorancia, les han dejado de lado y les prohiben usar zonas comunes, en los supermercados los aíslan y los apuran para que salgan pronto; en la calle, al verles el traje típico, se les apartan por cuadras y ya han llegado al colmo de agredir a Mario dos veces y a Betty una vez. Quedaron con moretones y raspones y una que otra contusión, pero lo que más les dolió fue el abuso contra su ropa de super héroes.
Carmina Esther Loaiza sólo es peluquera de arrabal, pero le pegó salir con su uniforme y alguien confundido la hizo trastabillar de su moto. Está en Policlínica esperando que los médicos se desocupen para atenderla porque no hubo policía, ni guarda de tránsito, ni buen samaritano que le ayudara a pararse y a coger un taxi.
jueves, 2 de abril de 2020
Multitudes
¿Les ha pasado subirse a un bus y sofocarse por la cantidad de gente? Esta semana debí viajar a un pueblo amarrado a la ladera de una montaña, como casi todo pueblo antioqueño, y para llegar a la terminal del sur me embarqué en el metro, nada más ver ese gentío me provocó un ataque de ansiedad, respiré varias veces, despacio, antes de poder subir por las escaleras externas de la estación y apenas pagaba el importe de recargar la tarjeta con integrado me entraron ganas de vomitar. Mandé la mano a la boca y ejecuté una maniobra hic para apretar mis músculos internos y evitar la arcada. Sabía que al regreso necesitaría de nuevo el metro y le pedí al dependiente que me llenara además otro pasaje. Son cinco mil señor. Pasé las registradoras y me sentí un poco mejor, aunque al subir a la plataforma y ver la locomotora pararse frente a mí, yo con ese gran paquete que es mi guitarra acústica y la parafernalia de toque, me sentí morir. Sudaba copiosamente, no me acostumbro al calor de Medellín, pero tampoco me acostumbro a quitarme la chaqueta y la camiseta de manga larga de uso cotidiano. Traté de buscar mi mp3 pero el conglomerado era absurdo a esa hora de la mañana y antes de empezar a hurgar en mi chaqueta, sabía que no lo lograría. Respiré profundo de nuevo, cerré los ojos, me trasladé mentalmente a la estación requerida, repasaba en mi mente el nemotécnico de las estaciones NIBEMATRICAHUOPRA SAAEXIPOAAYUEITA ¿me bajaba en esa E? no, me bajaba en la PO. Apenas pasó de SA, sentí un descanso pues allí se baja mucha gente, aunque aún eran demasiados mundos en mi cabeza, tanta estúpida gente, con tanta estúpida idea, con sus estúpidas caras de idiotas. Casi todos pegados de sus redes, no había que mirarlos para intuirlos. Leía o escuchaba el nombre de la estación y me repetía como un consuelo. Falta poco. Si pudiera ponerme mis audífonos, mi banda sonora podría espantar este asco. Lamenté no haber previsto tal inconveniente, el estoraque de mi guitarra lo llevaba como un morral y eso me impedía aún más, un movimiento natural, logré asirme a un pasamanos cercano a una puerta y vino a mí la imagen de Gregorio Samsa queriendo sentir la presión del sofá en su espalda... esa era su seguridad y la mía consistía en evitar a la gente. Soporté hasta la estación PO y me bajé, pregunté por el integrado, pero al ver a tanta maldita gente esperándolo, decidí seguir a pie y olvidarme del transporte público. El peso de la guitarra en mi espalda se asentaba, pero no quería cargarla entre las manos. Yo no tengo nada de antioqueño, no me gusta el hierro entre las manos, ni en el cuello. Desgraciado de mí porque vino a mi mente el transporte hasta el pueblo y otra vez sentí un mareo, tomé un poco de líquido refrescante que llevaba en mi chaqueta y prendí un cigarrillo, esperaba que el bus tuviera aire acondicionado funcional y sillas sin acompañante o monoplaza que son las que me gustan para no tener que hablarle o pedirle permiso a mi coviajero, por lo menos esas estúpidas esperanzas metí en mi cabeza. Tardé unos quince minutos recorriendo los 800 metros que me separaban de la terminal bajo un sol ardiente. Hice memoria de lo que debía hacer, en unas seis horas estaría cantando en un bar para amigos y bastaba con las letras que llevaba. Perdí mis pensamientos en la seguridad que me daba el llevar buenas letras o lo que yo creo buenas letras, pero al ver las filas para la compra del pasaje se me helaron las venas, tres filas inmensas y ninguna se movía. Pregunté, me señalaron una de ellas y allí me detuve. La fila se movía irregularmente. Se escuchaban quejas y maldiciones, Intuí y rogué que no fuera eso o, en mi interior, agradecí que fuera eso y que el hecho de que no pudiera viajar, dependería de lo que me molestaba y no de mi interés en alejarme de ellos. La multitud era tanta y quien hacía fila a mi lado decía que iba a por los tiquetes para tres días adelante. Casi 40 minutos después llegué a la taquilla y el ciudadano detrás del vidrio me dijo impávido. Para las cuatro. Hice cuentas y llegaría como a las doce de la noche y ya no podría asistir a tiempo. No supe si agradecido o maltratado me regresé a pie al metro y sufrí por segunda vez en un solo día la sensación de asco y desprecio por las multitudes. Me conecté a la red y le conté al doliente la razón de la cancelación. Me pidió que le ayudara a redactar una excusa y apenas tengo hoy la oportunidad de hacerlo. La multitud mi querido G, la multitud tuvo la culpa y no sé si quedarles agradecidos.
miércoles, 1 de abril de 2020
La gran familia del aislamiento obligatorio IV
Armín Cortés no vio cambios drásticos en su vida, todos los días se levantaba a trabajar y todos los días debía cumplir con las normas impuestas en el trabajo: cubreboca, guantes y gafas, simplemente para empacar galletas y mantener la cadena transportadora lo más libre posible. Tenía un pase como productor alimentario y con él viajaba a todas partes, si lo cogían de ida, decía que apenas iba al trabajo, si lo cogían de venida decía que apenas venía. El pase era una hoja que argumentaba las restricciones por las que tenía pase, el nombre y el número de cédula. Su familia no salía, pero él llegaba puntualmente a comprar provisiones y le parecía de lujo tener el privilegio de caminante.
Aurelio Zamora Pérez tiene un puesto en la plaza y debe atenderlo todos los días. Su cambio más fuerte es que él mismo cree que se arriesga demasiado y que también debería tener vacaciones como los demás. En su lugar de trabajo usa una mascarilla por orden de la dirección, pero casi nunca la tiene sobre la nariz porque igual no cree que la solución sea eso.
Parmenio Tovar es uno de los pocos que dejó su trabajo para la casa y desde la empresa le exigen más que de costumbre, debe dar pruebas de su presencia frente a la máquina constantemente por lo que la empresa activó su cámara y registra los tiempos en que se levanta. Quisiera uno que teletrabajar fuera más cómodo, pero los negreros requieren no sólo hechos sino horas de estar sentado frente a la pantalla.
Ulises y Vanessa usan sus cámaras pay per view caseras y no han tenido que mover su negocio, ni se arriesgan tratando con gente. Ella o él hacen el show requerido ─según los gustos─ o ambos y el dinero se les consigna electrónicamente. Para ellos la vida no ha cambiado y su puesto de trabajo tampoco. Les afecta sólo salir a aprovisionarse, pero están seguros y calentitos.
Santiago Sanclemente Espitia profesor de artística, decidió salir a pasear desde el 31 de marzo, alega que el gobierno adelantó las vacaciones y que por tanto está en vacaciones, aunque discurre sobre el mensaje televisivo que dice que no son vacaciones. Al cabo pues, pregunta si son o no vacaciones y que se decidan para saber que hacer con su tiempo libre. Vacaciones en reclusión no son vacaciones, arguye.
José David López Parra está en prisión hace 22 años y no ha sentido la cuarentena, aunque constantemente les obligan a lavarse las manos y aíslan en celda a cualquiera que presente signos de agripamiento, las salidas al patio han disminuido y las visitas no llegan. Igual él hace 12 años no recibe ninguna visita... ni le importa.
Mercedes Palacios Mena es enfermera de tiempo completo y la vida le ha cambiado un poquito, no porque esté en cuarentena o aislamiento, que todos los días va a trabajar, sino que le han ampliado las horas extras y pasa más tiempo en la clínica. Extrema los cuidados para no llevar la peste a casa, porque sabe que si alguien de su familia necesita UCI, morirá, ella conoce la situación hospitalaria en Medellín y sabe lo mal dotados que están, a pesar de las promesas y grandes gastos de los empresarios de la región, que son eso, promesas y discursos falsos.
Sergio Arozamena es aseador de un edificio del centro de la ciudad. Su trabajo es más ameno porque casi nadie le pisa, pero la cuarentena no le ha dejado nada. Ruega enfermarse aunque sea de una gripa más simple para sacar siquiera cuatro días para cuidarse en casa, no le importa si le da la sepa nueva, sabe que con cualquiera de las dos sale ganando, tendrá que quedarse en casa: si se salva, tendrá vacaciones pagas y si se muere saldrá de deudas de una vez por todas. Lástima que su contrato es por prestación de servicios, si no trabaja, no come.
Pedro Javier Santos trabaja como vigilante en "Vigilancia Covarrubia" y todos los días debe cumplir el horario esclavizante de 12 horas en un edificio de apartamentos en la zona norte de Medellín. Mascarilla, alcohol desinfectante, puerta cerrada y aguantarse a los vecinos que, aburridos de estar encerrados todo el día, bajan a ponerle charla, aunque así se sabe unos chismes buenísimos de algunos habitantes. Lo más que ha cambiado es la afluencia de personas y el tener que estar abriendo, remotamente, la puerta del garaje, por lo demás parte sin novedad. Erre.
Antes de la cuarentena Jorge Sebastián Zapata no tenía trabajo y en recesión tampoco esperó encontrarlo pero se inscribió en cuanta ayuda pudo, se aprovechó de la piedad de sus vecinos y de la buena fe de su arrendador. Su vida no empeoró, es probable que apenas pase la crisis le traten peor, pero de momento está en el paraíso de los pobres: comiendo y viviendo de las promesas de un futuro mejor y de la caridad de los buenos hombres que ama el señor.
Benitín María Solorzano Montoya no ha sentido un ápice del aislamiento, ni siquiera ha sentido el dolor de su nombre propio, ni el desprecio por los padres que le impusieron tan dura carga. seguro se dará cuenta de que puede cambiarse el nombre luego de que haya sufrido el matoneo en la primaria y la secundaria, cuando ya nunca podrá olvidar ni dejar de odiar a sus progenitores por el abuso. Por el momento, en su etapa de lactancia, con tan sólo tres meses de vida, es ajeno a toda patraña mediática, al bien y al mal.
José David López Parra está en prisión hace 22 años y no ha sentido la cuarentena, aunque constantemente les obligan a lavarse las manos y aíslan en celda a cualquiera que presente signos de agripamiento, las salidas al patio han disminuido y las visitas no llegan. Igual él hace 12 años no recibe ninguna visita... ni le importa.
Mercedes Palacios Mena es enfermera de tiempo completo y la vida le ha cambiado un poquito, no porque esté en cuarentena o aislamiento, que todos los días va a trabajar, sino que le han ampliado las horas extras y pasa más tiempo en la clínica. Extrema los cuidados para no llevar la peste a casa, porque sabe que si alguien de su familia necesita UCI, morirá, ella conoce la situación hospitalaria en Medellín y sabe lo mal dotados que están, a pesar de las promesas y grandes gastos de los empresarios de la región, que son eso, promesas y discursos falsos.
Sergio Arozamena es aseador de un edificio del centro de la ciudad. Su trabajo es más ameno porque casi nadie le pisa, pero la cuarentena no le ha dejado nada. Ruega enfermarse aunque sea de una gripa más simple para sacar siquiera cuatro días para cuidarse en casa, no le importa si le da la sepa nueva, sabe que con cualquiera de las dos sale ganando, tendrá que quedarse en casa: si se salva, tendrá vacaciones pagas y si se muere saldrá de deudas de una vez por todas. Lástima que su contrato es por prestación de servicios, si no trabaja, no come.
Pedro Javier Santos trabaja como vigilante en "Vigilancia Covarrubia" y todos los días debe cumplir el horario esclavizante de 12 horas en un edificio de apartamentos en la zona norte de Medellín. Mascarilla, alcohol desinfectante, puerta cerrada y aguantarse a los vecinos que, aburridos de estar encerrados todo el día, bajan a ponerle charla, aunque así se sabe unos chismes buenísimos de algunos habitantes. Lo más que ha cambiado es la afluencia de personas y el tener que estar abriendo, remotamente, la puerta del garaje, por lo demás parte sin novedad. Erre.
Antes de la cuarentena Jorge Sebastián Zapata no tenía trabajo y en recesión tampoco esperó encontrarlo pero se inscribió en cuanta ayuda pudo, se aprovechó de la piedad de sus vecinos y de la buena fe de su arrendador. Su vida no empeoró, es probable que apenas pase la crisis le traten peor, pero de momento está en el paraíso de los pobres: comiendo y viviendo de las promesas de un futuro mejor y de la caridad de los buenos hombres que ama el señor.
Benitín María Solorzano Montoya no ha sentido un ápice del aislamiento, ni siquiera ha sentido el dolor de su nombre propio, ni el desprecio por los padres que le impusieron tan dura carga. seguro se dará cuenta de que puede cambiarse el nombre luego de que haya sufrido el matoneo en la primaria y la secundaria, cuando ya nunca podrá olvidar ni dejar de odiar a sus progenitores por el abuso. Por el momento, en su etapa de lactancia, con tan sólo tres meses de vida, es ajeno a toda patraña mediática, al bien y al mal.
martes, 31 de marzo de 2020
La lechera
Las hadas no ponen atención a las súplicas de sus conciudadanos, a veces ni siquiera a las de sus protegidos. Al hada de los dientes no le importa mucho quien perdió el diente, lo que necesita, por alguna razón adictiva o de trabajolemia es que haya un diente. El hada madrina es un deseo y no existe quien no la quisiera o deseara en su vida, aún con las torpezas de que el hechizo se deshaga a media noche y quede una bella princesa con traje de cenicienta y su carroza se vuelva calabaza y sus caballos, simples ratones. Nadie debe preguntar porqué la zapatilla de cristal no se quebró ni retomó su forma de chancleta tres puntadas, que esas son precisamente las cosas que hacen bien hechas las hadas: los hechizos de amor, los "fueron felices y comieron perdices" y los "se amaron hasta la muerte". Laura no era un hada, era una simple mortal que se quedaba lela en ataque de ausencia divagando sobre cosas como esta, mientras salía a darle unas caladas a un cigarrillo. Era el descanso de su trabajo-estudio porque mientras pagaba las horas que le exigía su profesión como trabajo social, ganaba unos pesos para desahogarse de vivir, que le exigía pagos por todo: impuestos, arriendo, servicios, transporte, vestido, alimentación, diversión, salud... Realmente no era mucho lo que ganaba, pero se compensaba bien con un par de asignaciones que tenía para enseñar a otros compañeros y los cuales le pagaban por ello. "La guayaba viene a ser un subproducto agrícola, apuesto a que esa la recogen sin pagarla y le agregan un aceite para que se vea así tan bonita, pero lo más seguro es que tiene gusanos y que esos pobres apenas entran a la licuadora se sienten en una montaña rusa hasta que los despedazan las cuchillas y entran a formar parte del jugo mismo. Mi madre solía decir que el gusano viene con la guayaba y que es de mucho alimento y el gusano viene de Madagascar o de Finlandia, de alguna selva más allá del mar, donde ya no se cultivan guayabas, la generación espontánea... El restaurante de la esquina tiene todas las carnes posibles, un "detodito" animal, carne de pez, ave, mamífero, insecto y reptil. Debe ser posible conciliar el vegetarianismo con la carne, porque al final las frutas están hechas de carne pulpa. Una mandarina tiene carne y huesos que son las pepas y piel y una carne en tiras que es zumosa y la piña es pura carne aunque sea capaz de corroer el machete que la corta. Un dulce de fruta es una compota de carne..." Esa era la cotidianidad, un pensamiento, un eterno divagar y de vuelta al ejercicio del trabajo, tres caladas y un desvarío sobre lo que ocurriera... "Allá va esa pareja para el arca de Noé, seguro así los prefería dios, que fueran junticos y que estuvieran casados por la iglesia , nada de arrejuntamientos o casorios civiles. ¿subirían también mosquitos y cucarachas o ellas no necesitaban invitación? Las garrapatas, chinches y piojos debieron obviar la invitación y supongo que iba más de una pareja porque la justicia divina no es ciega y todos debían recibir por igual picaduras y alimentar a la nueva raza después del diluvio, eso era lo que quería dios al elegido para salvarse del diluvio, que salvara también las pestes para cuando todo se secara siguiera sufriendo. ¿Subirían los peces? porque si hubo un diluvio toda el agua se volvió salada ¿y los peces de agua dulce? si claro, Noé tenía peceras llenas de parejas de truchas y comelones y barbudos... Llegó la noche o cayó la noche o la tierra dio una vuelta para quedar de espaldas al sol o alguien apagó la bombilla principal y prendió las estrellas, que son bombillos más lejanos o no, más bien el firmamento es una cobija muy gruesa que está llena de huecos de polillas y esa manta tapa el sol por lo que sólo está puesta por la noche o la manta es un satélite que gira con la tierra para que descansemos del brillo del sol como cuando tapamos los loros, supongo que la noche de ellos es menos estrellada. Le haré más huecos a la manta de los loros para que tengan más razones para enamorarse". Los años fueron pasando, sus divagaciones le ocasionaron regaños, cada vez salía más tiempo a especular sobre el mundo y sus cosas, cada año se prometía nuevos mundos y exploraciones a otros desiertos. "La ballena azul no puede ser azul, como el mar no es azul. Si el agua es incolora debe haber un reflejo del cielo o un efecto de dispersión que nos hace verlo azul o verde. Cuando vaya a San Andrés traeré muestras de esa agua colorida para demostrar que no existe más que un agua turbia que refleja colores iridiscentes a partir del conocidísimo efecto de prisma sobre la luz blanca del sol. Tomaré la piel misma de la ballena, la compararé con la piel del rinoceronte blanco que tampoco existe y el mundo será un mejor lugar porque no habrá mentiras. La mentira no puede ser otra cosa que una forma de la verdad, cada uno sabe lo que necesita para ser feliz. La verdad absoluta sería un engaño y una burla a nuestra raza creyente. El niño no necesita saber más que la verdad del niño dios o de Santa Claus que le trae regalos y el creyente no necesita averiguar lo que hay detrás del santo padre y los asesinatos de la inquisición y la santa madre iglesia. El pueblo no necesita saber lo que deben hacer sus gobernantes para poder gobernar, ni cuanto dinero se perdió en la obra que no era para la obra. La verdad no hace libre a nadie, sólo mortifica... El virus de la gripa se comporta como un duende, aparece y se queda como por arte de magia, salta por un agujero de gusano y contagia a un habitante de las islas Célebes y no ha sido capaz de matar a Trump a Maduro o a Macri por poner algún ejemplo, No ha matado al papa Francisco ni a su recua de cardenales. Ni el fin del mundo es verdaderamente justiciero y se salta las plagas de hombres y ataca sólo a los pobres. No hay derecho, no hay izquierda todo es una farsa, existe el poder y el poder y, al parecer, quienes sufrimos de no tener poder somos la gran inmensa mayoría que sacamos tiempo para unas caladas y para pensar en el tumulto sin más fin que continuar resistiendo, pagar los impuestos, los pasajes, el arriendo, la comida, la diversión y volver a la rutina cada día sin más compromiso ni más deleite que venir a poner la imaginación a sonar la calderilla mientras se nos escapa la vida con el humo..."
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