lunes, 21 de marzo de 2022

Suicidio o asesinato




Me enviaron esta toma y me pidieron que hablará de ella. Qué Dios los perdone!!! Miremos los hechos pintados: una ventana cerrada pero sin seguro que no revela la hora o si hay amanecer o noche, seguramente un cerrajero puede corroborar que la ventana no tiene seguro y la lámpara desconectada no es indicativo de una luz indirecta fuera del alcance de la perspectiva, pero la ausencia de sombras de flash indican por lo menos que había luz de día al tomar la foto; las flores frescas si son reales indican que el cadáver es reciente, si son sintéticas, mucho me temo que ese cadáver pueda oler rancio. Me encantaría poder saber que hay en las separaciones de esos libros y porque el marrón no está en su puesto o porqué sobresale, puede darme alguna idea sobre lo último que leyó, estando aún entre los vivos el cadáver, pero no espero que ese librero tan nimio me diga mucho del crimen más allá de unos libros técnicos o diccionarios mamotréticos sin más valor que el de compra. Parece que es una biblioteca secundaria, específica para ese espacio y por eso son libros técnicos. Me sorprende el patrón de manchas que dice que hubo un orificio de entrada y otro de salida y que fue realizado el disparo desde la parte baja a unos básicos niveles próximos a la altura de la mesilla en el límite entre el cuadrante III y IV y su ausencia de material blanco indicativo de materia gris. Puedo afirmar que el orificio de salida debió ser bastante grande para el patrón mostrado y hace falta más goteo en la dirección de salida. Definitivamente la víctima no es completamente zurda y, en apariencia es mujer, pero no termina uno de explicarse como sostuvo el cigarrillo. Si estaba humeante no se consumió que es la tendencia de los mismos al dejarles en paz y si estaba apagado me genera muchas dudas sobre su objeto real en el cuadro. Se puede notar a ojos vistos que el cenicero, el paquete vacío y los cigarrillos aplastados quieren mostrar una persona ansiosa y una cantidad de angustia acorde. Consumía además una lata de refresco y la cantidad en ella puede decirnos cosas sobre la intencionalidad y el deseo, pero no tenemos el dato por la foto, hasta podría decirse la marca de cigarrillos y algún rasgo posicional o actitudinal de la víctima por la misma. El arma a más que pistola, no puede decirse nada de su calibre pero si del pintor, ya que es escaso encontrar en el mercado armas con pintura blanca, encontrar un arma tan especial, es encontrar al tirador y el dedo obturador. Tras un disparo, que hablen las estadísticas, los dedos no se retraen hacía el guardamonte. Me asombra la silla que por perspectiva tiene un tamaño mayor al de la mesilla y la postura para escribir debió ser muy incómoda para una mujer tan grande. El lugar donde queda el lapicero grita zurda al igual que la ubicación del cenicero y la lata, pero la inclinación de la hoja susurra diestra, lo mismo que el encendedor. Un bote de basura lleno y a rebosar también nos habla del orden y el aseo en el aposento, aunque otra lata y tal vez una botella vacía indican un largo tiempo de reflexión y mucha culpa o momentos diferentes entre el consumo y el hecho mismo. Si nos guiamos por la inclinación de los objetos queda la pregunta de ¿por qué se giró más de 90 grados para obturar, cuando habría resultado más cómodo inclinarse sobre el arma en la mesilla? La falta de la chancla izquierda no está clara pero no me asombra y los colores escogidos del occiso, son muy abigarrados por lo que su sentido de la moda queda en entredicho. De la sangre aún me llama la atención la que le rueda por el cuello que indica un sangrado vertical en dirección a la gravedad, por lo que debió demorar en caer después del disparo, lo que suena un poco ilógico. Las gafas, a mi juicio, son cosméticas. El segundo cuadro podría ser un espejo, definitivamente no es una ventana y como no refleja el jarrón, asumiré que es un cuadro cuyo motivo no se vislumbra desde esta posición y el mueble, la madera y su cuidado, el cierre y su presentación, no me corroboran o niegan nada, a no ser que la sombra del jarrón sobre él confirme mi teoría de que hay luz de día y no hubo flash en la cámara. El toma de corriente nos propone países que lo usan como el sitio del crimen: USA, Cuba, Canadá, Bolivia y Colombia, aunque el idioma de los libros sería un mejor indicativo. ¿Suicidio? ¿Qué sé yo? ¿Dejó carta? Cualquier hipótesis requerirá comprobación minuciosa.