Si claro, yo vencí el tedio y las ganas de escaparme hace tiempo, y sé, te aseguro, que viajar o leer, o acaso tener muchas mujeres o amigos, e incluso poseer dinero y propiedades en abundancia no es la solución a la desgana. Hay quien piensa que tal cosa proviene del miedo y el deseo de servir a un fin más alto -la religión si queréis- sufrid y se os dará el cielo. ¿y es qué acaso si el cielo existe deja de ser un paquete de aburrimiento? Ser ángel, arcángel o querubín, director de los celestiales coros o reemplazar a San Pedro en su silla o al mismísimo dios de los cristianos me parece ya de una monotonía bárbara. El infierno sería más apetente, pero mi desánimo consiste en la certeza de su inexistencia. Incluso preferiría un infierno griego con paso por el inframundo y viendo rarezas como Cerbero y Caronte e incluso el Cocito y el Estigia; el cielo de la mitología germana me es igual de aburrido que los demás: licor comida y guerra !Qué hastío¡ el inframundo egipcio es una perfecta porquería y así, no habiendo una religión con un cielo o un infierno lo bastante atractivo como para morirse me declaro apático al suicidio. Me dicen que la diversión está en la familia, en los problemas que aquella te plantea, en la manera de solucionarlos, en el esfuerzo que se realiza y ese suplicio de esclavos nunca me ha llamado la atención. Me aseguran que la red informática es una maravilla de distracción pero en ella no he podido pasar más que unos minutos !Está tan llena de trivialidades¡ Ahora, no piensen que yo he pedido la receta de la felicidad y que no sé porque los demás son felices, que si hay una receta es la ignorancia y la superchería, ay, como viven aquellos que hablan de brujas y apariciones y disfrutan recalcando "es verdad" "es verdad" y ¿los que hablan de religiones y prometen castigos? ni hablar. Se es feliz con amo porque solivia la necesidad de pensar. No pueden imaginarse lo felices que fueron los bávaros con su bosudito. De nuevo: ¿Quiere viajar? viaje; ¿Quiere conocer gente? hágalo; ¿Quiere ver un espectáculo del cirque du soleil? No se lo pierda: Pero, si con eso se cura su tedio, entonces su tedio no se parece en nada al mío, puesto que el mío no tiene cura más que la muerte y la muerte como cura no es más que un sinapismo si hay que aguantarse esos cielos e infiernos furibundos llenos de seres humanos. Sí mi querida amiga, soy una gran patada en el trasero, en las pelotas si quiere, porque no creo que la aburrición y el desgano tengan una cura y si alguien encuentra una, resultará ser pasajera. A la mejor encuentra un cataplasma o una droga que la haga vibrar, pero llegará el momento —no muy lejano— que tal emplasto pierda sus efectos y quedamos al comienzo de este cuento. Yo vencí el tedio porque no peleo con él.
domingo, 30 de julio de 2017
domingo, 23 de julio de 2017
Príncipio antrópico
Txiao Sun se encontraba enfrente de la mujer más hermosa que había visto en su vida, le excitaba todos los sentidos y le impulsaba en todas direcciones, sus hormonas rebotaban contra sus preceptos morales y la pugna implacable no dejaba de tener distintos ganadores cada vez. Es importante aclarar que la educación de Txiao Sun fue, exageradamente rígida, abuela, madre, padre, hermanos y profesoras -colegio de monjas para más señas- habían construido un muro infranqueable, capaz de resistir los embates mismos del llamado de natura y perfectamente asegurado y resguardado de toda mirada o dispositivo de escucha. Él era una torre y el foso a su alrededor tenía trampas y cocodrilos y cepos y estacas y... infranqueable. Ni siquiera en sus fantasías dejaban de importunarle los fantasmas de la templanza y la disciplina. Pero aquella noche no era una noche corriente y Txiao Sun dedicó unas miradas furtivas a la chica de sus sueños y aquella le fue leve y se acercó y... maravillosamente estaba flirteando y de pronto, tan sólo en unas semanas de andar viéndose a escondidas llegaron a un beso que casi ella tuvo que arrancárselo. De una cosa se saltó a la otra y a pocas semanas de aquellos besos apasionados surgió lo inevitable, tuvieron sexo consentido. No fue la gran cosa, la inexperiencia de Txiao Sun era extrema y aunque ella trataba de poner de su parte, la tara educativa del primero le impedía aceptar lo que el consideraba una vulgaridad completa de parte de su media naranja. El sexo nunca fue divertido y la llama fue apagándose por las mismas razones y además la culpa del sexo prematrimonial que tanto le compungía a Txiao Sun y la monótona postura en el sexo y la insistente llamada de ella para que pudiera pasar y... El embarazo. Así le enseñaron a él que debía hacerse, por vía divina y para obtener resultados de paternidad y, casi sin proponérselo, lo había logrado, ella estaba encinta y ya casi a punto de dar a luz. A esa bella mujer que le alteraba las hormonas y lo ponía en pugna se le ampliaron las caderas y le crecieron los senos y le aparecieron unos surcos en la piel y el deseo quedó aún más desecho y ya sólo acudían a un encuentro sexual cuando era estrictamente necesario y así, Txiao Sun fue padre de doce y trabajó toda su vida para mantener a su familia y desear a otra. La fortuna le hizo despertarse enfrente de la mujer más hermosa que había visto en su vida.
domingo, 16 de julio de 2017
El viejo
Yo sé cual es el camino al que me estoy enfrentando, cada vez soy más viejo y la razón es el tiempo que llevo sobre la faz de la tierra. Se sabe que se está viejo por cosas sin importancia al principio, pero que se van acumulando y convirtiendo en el escollo para continuar y tal vez, sea la razón por la que se abandona este mundo sin demasiado reparo. Bien sabido es el miedo que la juventud le tiene a la muerte, pero es porque su vida no les reclama más derecho que el propio y por ello la juventud aparece bella e insolente en el tinglado donde se presenta la escena de la vida. No se trata de que a más viejo más decepción, se trata de que la vejez es la decepción misma de todo y ahí, en ese momento en que inicia la decepción, cuando ya no se crea sino que se recuerda, ahí está la vejez. Siempre lo dije en mi juventud: los viejos se sientan a recordar el pasado, los jóvenes a construir ese pasado. Eso me pasó, se me acabó el mundo y las expectativas. No existe una sola cosa que me haga vibrar. Me encantaba viajar y soñaba con ir más lejos de lo que mi presupuesto me permitía y de pronto empecé a odiar viajar y subirme a los aviones y pensar en una terminal es un principio de fastidio en mi vida. Me encantaba sentarme a diseñar cosas nuevas, armas, cuchillas, dispositivos de combate y ahora los encuentro tan inútiles. Amaba las armas y ahora el verlas no me hace gracia, ni siquiera les tome miedo o respeto, es que me causan arcadas. Las mujeres fueron para mí, lo que son ahora para los jóvenes y en general no me importaba más que la femineidad, pero ahora puede llegar la reina de Saba con sus medidas perfectas y hasta exageradas y no dispara en mí más que una cierta repugnancia de ver a tantos mocos tras ella repitiéndole las mismas palabras impuras y su sonrisa de idiota al recibirlas. Ni que decir de la música que fue mi vibrato personal, algunos hasta me decían que yo tenía banda sonora propia, pues cuando me veían el ambiente se llenaba de música. Ahora vivo en un lugar apartado donde me molesta hasta la risa de los niños que juegan y nunca en mi casa suena música o algo parecido a ella. Desprecio los sonidos actuales y ninguna banda, o sonido cumple mis expectativas. Nuevas normas, nuevos impuestos, nuevas reformas y nuevas represiones y atropellos. Nada me conmueve. Decepcionado de la gente estoy porque sé lo bajos que son y que ninguna revolución puede ganarse porque siempre hay un catecúmeno dispuesto a venderla al mejor postor. El cansancio ya no es la excepción sino la norma. Todo nuevo inicio que tanto celebran las revistas del corazón y los seguidores de los autores de superación personal me llena de dudas y de desprecio, de dudas por su fin y de desprecio por los sacrificios que se deban realizar y aclaro que todo proyecto nuevo, necesitará sacrificios que no los vale, porque nada vale lágrimas, nada vale nada. Al final la vida vale nada, tanto filosofar por la valía de la vida y dejar todo en cacareo porque la gente se mata entre sí por el valor de nada, al final, con sólo 10000 pesos de elementos químicos podemos cubrir cualesquier vida y la gente habla de alma, ¿cuál alma? ¿quién la vió? ¿qué dios me dotó de ella para que valga más? El incentivo para levantarme era escribir una canción, un nuevo texto, una salida a tocar, una chica, la fe, la esperanza de la juventud, los amigos. Todo se acabó, no hay razón para seguir y me preguntó porque no damos al traste con esta vida de porquería como lo han hecho tantos y la respuesta que aparece defensiva es "la cobardía de vivir" la que esgrimen muchos, tampoco alcanza. La razón de seguir andando es la inercia conseguida en esos primeros días, pero no hay ninguna energía nueva en el proceso y la cinética deberá llegar a cero, porque las cosas no mejoran ni mejorarán. La entropía es positiva siempre. "Hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana" que tontería, todo tiende a decaer, no se es más joven mañana, el tiempo no regresa, todo se va para siempre, no es cualidad de ciertas cosas no más, es todo y en ese todo estamos incluidos. Ahora todas las enfermedades me asaltan. El inmortal que se movía joven o era capaz de quitarse un yeso que le pusieron en la mañana, se volvió tan frágil como una mariposa, ahora debe tomar una docena de pastillas para equilibrar los procesos que su cuerpo no logra equilibrar por si mismo. Ahora se orina en la cama y debe colocar un despertador para no olvidar una u otra cosa. La memoria prodigiosa se volvió un alzheimer y el pulso delicado capaz de detener una bomba de tiempo cortando el alambre más difícil, ya no acierta a empacar el líquido de una botella en otra ni a utilizar unas tijeras por el corte demarcado. La máquina de guerra es un trasto viejo e inservible que pierde combustible y cuyo motor no genera la potencia escasa para mover su mamotrético cuerpo y por eso le corresponde el deshuesadero. Ahh si. Al deshuesadero iremos todos, tarde o temprano.
domingo, 9 de julio de 2017
Fracasado soy
Quise ser piloto de aerolínea o piloto de combate pero me causan vértigo las alturas y me aterra despegar del suelo hasta de un brinco, soy aero y acrofóbico. Me dediqué pues, a algo menos lejos de mi zona de confortabilidad. así que estudié un poco de mecánica y fundición y soldadura. No me resultó muy efectivo porque la gente pensaba que si era mecánico podía arreglar un carro o una moto y ambos sistemas me eran desconocidos. En un momento opté por la ingeniería que me salvaría de la ignorancia como de las máquinas simples y caí derrotado, en Colombia la ingeniería no maneja ingenios ni los diseña, sólo es un peón administrativo. Me alejé de nuevo y aprendí electricidad y electrónica para montar un taller donde me llevarán cosas de mi ramo y donde no fuera esclavo de nadie y, fatal, la escalación de los sistemas electrónicos no es apta para ciegos y se volvió más fácil reemplazar por uno nuevo que reparar y, lentamente sólo me llevaban radios por los que cobrar era más que un descaro. El área del servicio no me fue grata, a las gentes de mi tipo se les desprecia por no querer parecerse a nadie, por apáticos y por oportunistas; en realidad todos lo somos, pero quien es capaz de ocultarlo sobrevive y, ni que decir que fui un fiasco haciendo teatro. Me dediqué a las ventas callejeras y de nuevo descubrí mi incapacidad para ponderar una marca, un producto o un sabor y la absoluta incapacidad de engañar a un ser humano, aunque en eso fuese mi vida. Decidí montar mi propia empresa de armas de combate de diseños y manufactura propios, pero me dí cuenta que la mercadotecnia y la propaganda hacen parte del engaño primario al que hay que someter al comprador. Me dediqué a la música, pero incapaz de besar traseros por oportunidades y de comercializar el producto de mí ingenio musical y el hecho de no ser descubierto por un gran "visionario" me mantuvo fuera de las grandes ligas y aún hoy, toco, como dice el poeta "por amor al arte". También escribí grandes libros que fueron rechazados porque "no aportan nada" y mi ensueño como escritor se fue por el desagüe de los primeros editores que visité. Participé en dos o tres concursos que ofrecían buenos premios y ni siquiera se dignaron responderme, me eché la soga al cuello de lo poco valioso de mis ideas como escritor y de mis cuentos. En algún momento con el auge de las computadoras pensé en dedicarme a prestar servicios de ese tipo, pero, lastimosamente el asunto aquel de no ser ciudadano digital me hace inhábil frente a tanto dato y orden y... deseche la idea sin intentarla. Hice mis pinos en las artes de guerra y hasta obtuve cintas negras, no me fueron útiles, pelear me es aterrador y enseñar apático. Como padre fui un fracaso y como amante fui demasiado lento. No fui al servicio militar y me evadí, nunca me gradúe, nadie me escuchó la rebeldía. Fui de obrero y me fue muy fácil, todo consiste en que otros piensen por ti y te manden, en obedecer y en cumplir horarios y ya, pero me cansé de que me mandarán y de estar en ese repetitivo ciclo de vida. Es definitivo que hay seres fracasados en este mundo de humanos, que nacimos para estorbar y que nuestro mejor refugio debería ser la tumba.
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