domingo, 26 de agosto de 2018

Lobo está

¿Lobo está? Seguro se prepara para salir y no puede dejar en su madriguera lo importante para enfrentar el día, lleva las garras afiladas y el olfato presto para detectar donde se ha escondido el truhan, la mala información, el engaño...

¿Lobo está? Lame su pelaje, sabe que algunos tratarán de morderle y en lo más secreto de sus deseos, quiere que su saliva se vuelva veneno.

¿Lobo está? Aún no, trata de ocultar su inquina contra la humanidad, no la soporta y por eso piensa tanto en si debe o no salir esta noche. Si logra ocultar su desprecio seguro estará listo.

¿Lobo está? Le falta su escudo contra la ignominia de unos y la amnesia de otros. El rencor nunca le ha abandonado, no olvida, no perdona y por eso debe hacer de tripas corazón y el escudo de la ignominia es su hipocresía.

¿Lobo está? No, prepara sus orejas para no escuchar a la humanidad, busca un sonido agradable que le sirva de banda sonora para no tener que escuchar la inane y fútil perorata humana.

¿Lobo está? Casi, a su vieja vestimenta no le cabe un recuerdo más y quiere llevar consigo lo más querido de sus batallas, las cicatrices y cada rasguño de sus botas.

¿Lobo está?
¿Lobo está?
¿Lobo está?

¿Lobo está? No. Hoy no habrá espectáculo, decidió quedarse en su madriguera. Pudo más la inercia de sus dolores.