Ibrahim Elcasar Galgenstrick se encontraba al frente de un plato de comida, no pensaba en su situación sino en el hambre que corroía sus entrañas y lo devoraba con ávidez, en su cerebro aparecía una blanca nube que todo lo cubría, pero en ciertas porciones aquella nube se transparentaba y a Elcasar acudía un asomo de raciocinio que le instauraba en esa claridad dos interrogantes cerrados; aparecían en ella, simples y sin adornos, (Nunca usó los interrogantes abiertos, pero su cerebro no hubiera podido explicarse esa falta ortográfica leve), pero no quería ni podía pararse a pensar en ellos, el hambre lo acuciaba. Desde arriba de las escalas en caracol bajaba su amigo de juventud sin camisa, flaco, desgarbado, con visibles manchas de sol en todo su torso (tampoco podía recordar o entender que aquel amigo suyo, Ben Avijai Trinker, murió cuando apenas eran unos niños) se miraron, E Ibrahim, casi hebetado le ofreció un ala de pollo que aquel recibió y fue con la mirada como le preguntó ¿Qué haces acá? y Ben Avijai le entendió, como le entendía en su juventud y con esa calma tan suya le respondió: "averiguando que te había pasado". Tomó la presa de ave y siguió su camino frente al aturdido Ibrahim Elcasar Galgenstrick. Apenas unas horas después Ibrahim Elcasar se encontraba con su padre Ibrahim Aviezer quien le explicó con palabras muy complejas una situación que, Ibrahim Elcasar apenas pudo masticar, en pocas palabras, fue lo que el entendió, él, Ibrahim Elcasar Gangenstrick permaneció dormido por cuatro años, durante los cuales fue cuidado por su hermano y la esposa de este. No entendió cómo, no entendió qué y ni siquiera recordaba el nombre de su hermano o la cara de la mujer de este; Sólo se miraba las manos, anhelando un espejo, pero sin ser capaz de entender aquello que buscaba para verse el rostro y con la imposibilidad de expresar lo que no le entendía a su instinto, porque no pensaba, eran bruscas imágenes lo que aparecía en su cabeza como empujándolo hacía una y otra dirección. ¿Pero cómo es que mis fuerzas no han disminuido? -se refería a que su cuerpo no estaba, de ninguna manera delgado, como el de un hombre en coma- ¿Dónde me hallaron?. Quiso entender, pero su cerebro no daba para tanto, unió lo dicho por su amigo Ben Avijaí y asumió que en una correría de ambos, algo había pasado y él quería saber que era ese algo. El instinto le acusaba, soñó con animales que se transformaban en seres humanos y que eran perseguidos por otros animales humanos, soñó entre verdes campos atravesar arroyos y saltar sembrados, soñó perderse y girar a divisar el camino recorrido para tener una referencia de regreso, soñó una cama mullida y muchos amigos a su alrededor, soñó con Bat Carmeli David, la vió abrazándole y recordándole cuanto le había esperado y de pronto comprendió todo, la gente con la que había hablado, su amigo Ben Avijai, su padre Ibrahim Aviezer y su amada Bat Carmeli, todos estaban muertos.
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