Karnell Dámaso fue una de las 123 personas que siguieron las instrucciones de un correo de whatsapp para reclamar mercados gratis y dos días antes también había caído en una secuencia de links que le aseguraban gigabites gratis de empresas colombianas y también siguió otra dirección que le proporcionaron en donde aseguraban un subsidio en dinero efectivo. No parece que deba concluir así, pero no hubo mercado, ni gigas gratis, ni ayuda económica.
Doña Rita de López escuchó que podía enviar a su hijo a cobrar su subsidio con sólo la cédula y lo envió. Luego de una larga fila donde le dijeron que no se puede entregar subsidio sino al primer beneficiario en su presencia, porque debe ser con huella y cédula. No encontró más remedio que levantarse ella misma, pasar a la silla de ruedas y rodar hasta la taquilla aunque más tarde el gobierno emitió un comunicado donde aseguraba que bastaba una fotocopia al 150% por lado y lado del beneficiario, un permiso de puño y letra firmado en notaría y las cédulas originales de quien cobraba y del beneficiario. Aún así, cuando Doña Rita llegó al final de la larga fila ya un avivato había cobrado por ella.
Camilo Esteban Sánchez tomó calculadora de las inversiones de los "grandes empresarios del país" en cuanto al aislamiento y dividió 10.000 millones entre 150 pesos que vale la confección, con tela y todo, de un cubre bocas con lo que se producirán 66'666.667 cubre bocas, lo que es una maravilla porque ya nadie va a enfermarse. La empresa colombiana garantiza que cada colombiano tendrá cubrebocas. Un hurra por adelantado. También invirtieron 9.000 millones en respiradores y Camilo buscó los respiradores más baratos de 25.000 dólares e hizo la división y sí, gracias a la munificencia del sector empresarial, 90 casos de coronavirus no serán letales por falta de respirador. Hurra de nuevo por los héroes de la patria que recibirán medallitas y condecoraciones luego de que pase este trance.
Maximiliano Flórez Restrepo escuchó que había ley seca en cuarentena y salió varias veces a la farmacia de la esquina a apertrecharse de alcohol Yidi y de frutiño. Mezcló directamente en botella de litro y medio, agregó el alcohol, adicionó agua hasta la mitad y el frutiño para tapar y revolver agitando la botella, luego ajustó hasta el cuello con agua y disfrutó. Recordó cuando le alcanzaba para cocacola y leche y todos los amigos ponían pa'la vaca. Hoy tocó con mataburro y a lo mejor mañana toca mezclar con agua, pero no importa, lo importante es que hay provisión y que el vejete de la esquina no se da cuenta cuantas veces ha ido a comprar para especular con sus propios amigos.
Gaetano Maecha desde muy temprano que anunciaron pandemia se fue a su casa del mirador, allá arriba en el alto de Guarne, llenó sus despensas como si esperara una guerra mundial, llevó a su familia, se instaló a sí mismo como comandante y ordenó usar tapabocas y guantes todo el día. Puso gel en todos los baños y llevó a tres personas para que atendieran a la corte y mantuvieran el aseo de la propiedad. Si alguno estornudaba en su presencia, así fuera en el tapabocas y en el codo junto, lo mandaba en el primer carro a Medellín y cuando ya no pudo hacer eso, modificó una bodega como cuarentena de la cuarentena y nadie osaba contradecirle o sublevarse para no pasar a la bodega por motín. Igual había grano, cereal, congeladores repletos de carne y pipetas de gas que Don Gaetano nunca creyó en el gas por red, mucho gel, servilletas y papel higiénico por carraos.
Desde que el gobierno anunció una ayuda, única, de 160.000 pesos por persona, Don Carlos Arturo Rueda Ceballos puso ojos de continencia y empezó a repartir mentalmente el jurgo de plata en pequeños grupos para un mercado, abonar al arriendo, comprar algo para la higiene personal y unas pastillitas que se le habían acabado hace quince días para la gota, hasta que se enteró de que era cruzando datos del SISBEN y que pasaban a repartir. Mismo truco de hace años que le dieron plata dizque a todo el mundo y era puro tilín. Como los tales links del whatsapp. Además dicen que lo van a localizar a uno por celular como si ese aparatico fuera de uso común de la pobreza, mejor salgo a pedir puerta a puerta hoy desde más temprano haber si consigo siquiera para el día. Se dijo.
Madison ha sido prostituta "prepago" por 4 años y mal que bien tiene suficiente y más que sus compañeras de vida que trabajan por el día. Ella ha ahorrado en las vacas gordas y recuerda que era capaz de hacerse hasta 4 millones en una semana sin trabajar todos los días, bastaba con elegir bien a los clientes y escurrirlos sin piedad. Ahorró y gastó bastante pero tiene como superar esta crisis sin rebajarse a los domicilios. Ella y su hijo de 5 años, tienen todo lo necesario para estar un mes en casa y pasado el aislamiento, tomará la opción de la web cam ya que tiene cuartos separados y aislamiento en la puerta o espera sólo trabajar mientras el niño esté en la guardería. Maldita vida la mía, pobre Carlitos enterarse de que su mamá es puta, eso no lo permito, antes de que pasé al bachillerato ya tengo que tener ahorrado para un negocito y dejar esta vida tan maluca. Esperemos que la recesión no afecte mucho el negocio.
Benjamín y Diana, "arrejuntados" en la flor de la edad llevan 50 años de matrimonio, sin hijos, ambos jubilados, ella de la cocina y él de una empresa embotelladora que le consigna el sueldo mensualmente, No puede ir a cobrar porque el cajero más cercano esta a casi 4 kilómetros y no tiene auto o vehículo que le permita cubrir esa distancia. Le toca ir a un supermercado y pagar con tarjeta pero tiene cuarentena por la edad, 78 años y la mujer apenas si se para de un sofá en la esquina de la sala repitiendo siempre las mismas palabras: "¿Cuándo vino?" "¿a dónde va?" y "¿pasó por la finca?" evocando un terreno que alguna vez tuvieron en las afueras y que hubo de ser vendido para pagar una hipoteca de tantas. Don Mincho arriesgará dejar a su mujer sola o buscará ayuda de un desconocido pero de alguna manera debe llegar al supermercado y comprar las necesidades primarias: Pañales de adulto, leche y vitaminas, así no alcance para más y tengan que ser recogidos en un mes de sus camas en los puros huesos o muertos. Doña Diana no entiende lo que pasa y cuando Min se queja ella le pregunta ¿Cuándo vino?
Diego A. Meneses padece de Cáncer terminal y le fallan ambos riñones por lo que debe asistir cada tres días a diálisis en el hospital PTU, tiene dos hijos o cuatro porque no sabe si los otros dos son suyos, pero cada uno de ellos ha formado un hogar y el vive en una pieza cerca del más joven que es quien le acompaña al hospital y le consuela con visitas. Los otros viven muy ocupados con sus propios hijos y sus propios problemas. Igual paradero que el propio, no tiene con que pagar el taxi al hospital y por eso decide caminar, apenas son cinco kilómetros, su hijo menor no lo puede acompañar por orden de las autoridades. Saldrá cómo a las seis de la mañana y estará de regreso a las cinco de la tarde, lleva cinco mil pesos para comer algo en el camino si encuentra un lugar abierto, en el hospital apenas le alcanza para un tinto sin azúcar y una papa, pero tiene que ahorrar algo porque en tres días irá al mismo calvario. No cree poder soportar el encierro ni la caminadera, ni la soledad, pero no le llama la atención suicidarse, lo que para él sería tan fácil como no ir a la diálisis.
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