domingo, 25 de junio de 2017

Mnémosina

Uapa Berrofa y su hermana Nuispla Cispla Tuvieron padres amados, Nibema Tricauhopra y Saaexipo Aayueita, ambos pertenecían a la tribu Mevelamejusaurneplu, habitantes del valle Pivito en las oscuras tierras regadas por el río Povoto, donde la cosecha estaba garantizada por la madre tierra y el poderoso delta que formaba el Povoto en cuyas riveras, después de una temporada de sequía se erguía fértil el más variado de los sembradíos. 4000 años pasaron por la historia sin que aquel río les dejara sin alimento y esta no sería la excepción. Uapa Berrofa tuvo descendencia con Cisuesflo Sasajuvala y los mevejusaurnepluenses acogieron con gritos la llegada de Charuhosa Pagamala Bea y de Pisalosa Lapra, condenados desde niños a ser los dioses de los Mevelamejusaurneplu, porque en el valle Pivito como en las demás ciudades de Chahoshala se acostumbraba el delfinismo y ya desde los días de Nibema Tricauhopra y de Saaexipo Aayueita, se esperaba la llegada de los nuevos herederos de la tierra de Pivito. Pero el mal no duerme y todos temían al poderoso rey oscuro Carnavavigriblan que ya se acercaba en su carroza Caceumepotateu fabricada con los sueños de los poetas y que venía a provocar a la humanidad y a llevarla al oscuro mundo de la nada de Nodemo y que otros llamaban de manera aún más oscura Clolatro. Allí no existía la luz y aunque los hombres eran atraídos a ese reino con mentiras, muchos no podían evitar la seducción de hacer su vida en sueños que hacían más grande a Caceumopotateu y se acercaban más al oscuro Carnavavigriblan que pilotaba impertérrito desde el castillo de proa su aterradora nave del mal. Las leyendas cuentan que un legendario guerrero Ganeeins domeñó al poderoso Carnavavigriblan pero no logró acabar con él ―el mal es inmortal― y lo condenó a permanecer en Clolatro atado a un fuerte lazo que se corroe con los actos malos de la humanidad y que, un día, terminará cediendo a la fuerza del maligno Carnavavigriblan el oscuro y éste surgirá en el delta del Povoto para desgracia y ruina de todos los Mevejusaurnepluenses. Ese día los herederos de la tierra, rogarán para que un nuevo héroe también renazca y le dé nuevas esperanzas al pueblo que se instaló en el valle de Pivito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario