Desdoblé el papel y comencé a leer. La carta iba dirigida a una niña: "mire niña" pero había dos grupos de párrafos, unos parecían elogiar al destinatario, y otros criticarle pasos en falso o advertencias de seguridad. Había una escritura lateral como una especie de postdata donde se apreciaba un pago, incluido el día de descanso, lo que arrojaba un pagador serio y amarrado a los cánones de trabajo actual. Por el monto también podía apreciarse la fecha del pago o por lo menos el año, pues correspondía a salarios de un año en curso con vagas estimaciones. No tenía fecha, lo que hace suponer un documento sin más valor que el comunicativo. No era un documento legal ni un acta y menos un recibo, sólo era información, lo que hacia suponer un pago en ausencia. "Pídale las llaves a su abuela" parece implicar una cercanía familiar o una especie de afinidad no especificada entre el escritor y el receptor del mensaje, de alguna relación se deduce mucha cercanía. Las sangrías mostraban un orden y disciplina propias de una persona madura y parecía reducirse a que todo el trabajo consistía en algún tipo de manipulación de porcelanas u objetos de barro, platos, pocillos... La letra legible, de molde y en mayúscula, revelaba la educación y el gusto del escritor, algunos errores ortográficos y ninguna tilde, revelan lo evidente. ¿A quien iba dirigida? A una mujer, al parecer en una excelente relación con el escritor o por lo menos a la espera de ella. Las "malitas" son el compromiso de un buen profesor cualquiera sea el arte al que se refiere. Había más, la seguridad del trazo, la tinta, el esfero usado e incluso el papel: un trozo de papel imprenta bien recortado, en apariencia de un cuadernillo de notas barato. Todas las letras en mayúscula y los espacios van haciéndose cada vez menos amplios, como temiendo no alcanzar a decir todo lo que tenía que decir, eso revela falta de planeación, pero no desinterés, porque se nota que quien deja la nota quiere dejar una buena impresión, la fuerza del esfero, negro, va en aumento, por lo que puedo leer una cierta tensión, rabia y hasta despecho por el trabajo pago mal realizado. No era una carta de amor pero se le puso atención a los demás detalles, como a la escritura pulcra y con estilo. Puede coligarse que el escritor era hombre de mediana edad, dueño o directivo de una empresa familiar y que la receptora pudo ser la última persona que leyó el libro en el que abandonó el escrito y por lo menos, la importancia que la receptora le dio al mismo; no lo destruyó, lo guardó, aunque luego lo olvidó en ese libro, pero el principio es sorprendente, ¿quería esta persona corregir sus errores y por eso lo guardó? lo recibió de manos de un tercero, eso es obvio y tal vez para no quedar mal lo dobló y guardó, pero no me queda claro y, a decir verdad, sólo divago ¿El libro? No debería ser importante: Un librejo de esos que pretenden reemplazar los libros de auto ayuda y superación personal, pero aunque pudiera colegir los gustos del lector, la zona y la cercanía de una biblioteca, la ponen en cualesquier gusto. Se deduce que por lo menos es lectora, si asumimos que fue capaz de leer tal emético sin vomitar. De todas maneras el género y el modus operandi de la escritora, hablaban mal de los gustos de lectura. De todas maneras no podemos asumir que la chica lo leyera y si pudiera entreverse, se diría que, esta persona, buscaba algún tipo de consuelo. Por demás se puede pensar que aunque buena trabajadora, los errores sumados parecen hablar de alguien con poca experiencia y un arte insípido. Había más el papel estaba doblado simétricamente en 8 partes, mitad, mitad, mitad y como al descuido, pero es de saber que los amantes se mandan cartas de diversos dobleces enmarañados, este no fue el caso y él último doblez no fue simétrico con lo que creería yo que quien dobló el papel fue el destinatario y que el destinatario se esforzaba por hacer cosas que no le pidieron cometiendo una gran cantidad de errores. De lo que no está escrito también puede leerse un montón: no hay errores ortográficos, salvo la ausencia de tildes, es un escrito pulcro, pero no existen las comas; puede ser que por estar parrafeado en guiones, pensó el escritor no requerirlas, pero en el punto: "6 dias te pago 7" hace falta y supongo que el pobre jamás se enterará que no se escribe "posillo" ni "mordisquiado" y que no debe repetirse el mismo vocablo en la misma oración "y en mas de dos piezas se pierde mas de una hora". No hay nombres de firma lo que ya dice bastante pues el escritor está seguro que no hay pérdida, sólo puede ser él, ni destinatario, con lo que sólo puede ser ella; no hay tachones ni sobreescrituras por lo que es una persona segura y bien puesta y no hay una sola mancha que indique donde se escribió, una mancha de comida podría indicarme comedor o una mancha de pintura sería muy reveladora de un taller. ¿cuánto más puede escurrirse de dos párrafos en un papel olvidado en un libro? Ah, claro, la lista de las "buenas" se refieren a como tratar los moldes y los desperdicios, lo que arroja indudablemente una empresa de porcelanas o de vidrio o de loza y las "malitas" hacen referencia a la pérdida de tiempo en oficios inútiles como "pintar" pocillos torcidos lo que de nuevo se refiere a un experto enseñando a una novata. El sexo de uno se infiere de que uno trate al otro como "niña" y el sexo del demandante escritor parece obvio en cada comentario, pero se hace más presente en la utilización del género. Por último y más revelador es el párrafo final: "te llamo cuando te necesite si es que puedes. gracias." Querrá esto decir que la despidió por los errores o que es sólo un trabajo de paso y por si las moscas? A mi modo de ver es un ensayo de habilidad y puedo colegir que hay una especie de lamento sobre la atención y la posibilidad de ocupación al azar de la demandada, aunque "si es que puedes" parece un reto a los errores, si es que realmente no cometes tantos errores o puede ser mi imaginación. Sé que puedo equivocarme y la escritura me permite volver sobre ella mil veces y si me equivoco ¿Qué más da? yo apenas escribí sobre un papel que encontré en un libro.
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